El presidente de China, Xi Jinping, ha instado este viernes a desplegar “todos los esfuerzos posibles” en las tareas de búsqueda y rescate tras el terremoto de magnitud 7 en la escala de Richter que sacudió el jueves la región del Tíbet, donde han fallecido 16 personas y otras 76 han resultado heridas.
En sus indicaciones, ha reclamado activar sin demora todas las medidas necesarias para “reducir al mínimo el número de víctimas” y ha subrayado la necesidad de “realizar un seguimiento estrecho de la actividad sísmica y las condiciones meteorológicas para prevenir desastres secundarios”, de acuerdo con la cadena CGTN.
Xi ha recordado que el área afectada se encuentra a gran altitud y sufre temperaturas muy bajas, por lo que ha enfatizado que “es preciso garantizar un alojamiento adecuado para los residentes afectados y reparar las infraestructuras dañadas a la mayor celeridad posible para salvar la vida de la población”.
Al mismo tiempo, el primer ministro, Li Qiang, ha reclamado reforzar la prevención y la capacidad de respuesta ante catástrofes, mientras efectivos del Ministerio de Gestión de Emergencias se han desplazado a la zona para apoyar las operaciones.
Las autoridades regionales han informado de que más de 12.500 personas han tenido que ser evacuadas. El seísmo, con epicentro en el condado de Baqing, ha causado daños en cientos de viviendas, aunque la evaluación completa de los desperfectos sigue en curso.