La Comisión Europea ha indicado este lunes que el Estatuto de Bloqueo de la Unión Europea, el instrumento diseñado para contrarrestar en territorio comunitario los efectos de sanciones dictadas por terceros países, continúa “sobre la mesa” como posible vía para amparar a altos responsables del Tribunal Penal Internacional (TPI) frente a las medidas punitivas adoptadas por Estados Unidos.
La portavoz comunitaria de Servicios Financieros, Siobhan McGarry, lo ha señalado en una rueda de prensa en Bruselas, tras ser cuestionada sobre la opción de recurrir a este mecanismo después de que los líderes de la UE reclamaran a la Comisión en el Consejo Europeo del jueves y viernes pasados que impulsara “todas las iniciativas pertinentes” para salvaguardar al tribunal y a las empresas europeas que le prestan servicios frente al impacto de las sanciones estadounidenses.
“Sigue sobre la mesa”, ha afirmado McGarry respecto a la eventual activación del Estatuto de Bloqueo. No obstante, no ha confirmado si el Ejecutivo comunitario tiene decidido dar este paso, pese a que varios Estados miembro, entre ellos España, Bélgica, Francia y Países Bajos, han pedido utilizarlo para impedir que las restricciones dictadas por la Administración de Donald Trump pongan en riesgo el funcionamiento del tribunal.
“Obviamente queremos hacer lo que esté en nuestra mano para proteger el trabajo del tribunal y, por el momento, estamos en contacto con varios de los Estados parte de la corte para ver qué medidas prácticas podemos poner en marcha en caso de que las sanciones sigan adelante”, ha señalado la portavoz, subrayando que se analizan opciones para limitar el alcance de las medidas de Washington.
McGarry ha puntualizado que todavía no existe un calendario para una eventual activación del Estatuto de Bloqueo y que la Comisión no ha adoptado una decisión final sobre su uso. Aun así, ha reiterado que el Ejecutivo comunitario continúa evaluando fórmulas para asegurar que el TPI pueda seguir ejerciendo sus competencias sin interferencias.
“No tenemos una fecha ni un momento definitivo para la activación, ni prejuzgamos si lo activaremos”, ha precisado, confiando en que se logre “un desenlace más óptimo” que permita al TPI continuar con su “labor vital” sin necesidad de recurrir a nuevas herramientas.
Líderes europeos reclaman blindar al TPI
El debate sobre el uso del Estatuto de Bloqueo se ha intensificado después de que los jefes de Estado y de Gobierno de los Veintisiete reiteraran el pasado viernes, en el Consejo Europeo celebrado en Bruselas, su voluntad de adoptar “todas las medidas necesarias” para preservar la independencia y el normal funcionamiento del TPI frente a las sanciones de Estados Unidos.
“El Consejo Europeo reafirma la disposición de la UE a adoptar todas las medidas necesarias. Asimismo, solicita a la Comisión Europea que emprenda todas las iniciativas pertinentes que contribuyan a proteger al tribunal y a mitigar el impacto de las sanciones”, recogen las conclusiones de la cumbre acordadas por los Veintisiete, en las que se insta a la Comisión a preparar respuestas concretas.
Paralelamente, los líderes europeos han apostado por explotar al máximo la vía diplomática, después de que la Administración de Donald Trump optara por aplazar seis meses la entrada en vigor de las nuevas sanciones y manifestara su disposición a dialogar con los Estados parte del Estatuto de Roma, el tratado fundacional del TPI.
Según la valoración de los Veintisiete, este retraso abre “un espacio para la diplomacia” con el objetivo de convencer a Washington de que retire las medidas anunciadas y evitar nuevas restricciones que puedan poner en cuestión la “independencia e integridad” del tribunal.