La Comisión Europea ha planteado este viernes una reforma del sistema de reconocimiento del patrimonio cultural europeo con el objetivo de abrirlo a Estados ajenos a la Unión Europea y reforzar el respaldo a los enclaves distinguidos por su relevancia histórica, cultural o para la integración europea, mediante la creación de un premio específico y ajustes en los procesos de selección y seguimiento.
La propuesta, que deberá ser ahora objeto de negociación con el Parlamento Europeo y el Consejo de la UE antes de su eventual visto bueno, contempla sustituir la actual denominación de Sello de Patrimonio Europeo por la de Lista del Patrimonio Europeo y ampliar su ámbito a Islandia, Liechtenstein y Noruega, así como a países candidatos o potenciales candidatos a entrar en la UE que participen en el programa Europa Creativa o en los que le sucedan.
En particular, Bruselas plantea la creación de un premio para distinguir la labor de determinados lugares ya designados y sometidos a seguimiento, además de poner en marcha medidas para incrementar su visibilidad, facilitar su implicación en iniciativas conjuntas y reforzar la coordinación entre los distintos emplazamientos que forman parte de la iniciativa.
El Ejecutivo comunitario pretende igualmente revisar los criterios y los procedimientos de selección y evaluación, con normas más precisas y una implicación más amplia de los jóvenes, con la finalidad de fortalecer lo que considera la “dimensión europea” de este reconocimiento.
Tal y como ha indicado la Comisión, la reforma persigue que la ciudadanía conozca mejor la historia del continente y el proceso de construcción de la Unión, además de favorecer el desarrollo económico y sostenible de las zonas donde se ubican estos lugares, en especial a través del turismo cultural.
El Sello de Patrimonio Europeo se creó en 2011 para distinguir edificios, monumentos, documentos y otros espacios que hayan desempeñado un papel significativo en la historia, la cultura y la integración europea, y en la actualidad suma 80 lugares reconocidos, repartidos en más de 300 emplazamientos de 23 Estados miembro.