Las autoridades marroquíes han informado de la detención de cinco personas en relación con un caso de supuesto fraude electoral en las elecciones legislativas celebradas el 23 de septiembre, después de que se abriera una investigación al ser arrestado un individuo con un bolso lleno de papeletas en un colegio electoral de la ciudad de Tánger.
El procurador general del rey Mohamed VI ante el Tribunal de Apelación de Tánger explicó en un comunicado que, tras la detención inicial en un centro de votación del barrio de Casabarata, otros cinco sospechosos han sido puestos bajo custodia “para las necesidades de la investigación”.
Según detalló, entre los implicados figuran los presidentes de dos colegios electorales, sus respectivos suplentes y una quinta persona, tal y como ha informado la agencia estatal marroquí MAP. Los cuatro primeros han pasado ya a disposición de la Fiscalía, mientras que las indagaciones continúan respecto al quinto sospechoso.
Las pesquisas han permitido establecer que el hombre sorprendido con el bolso de papeletas ejercía como presidente adjunto de un colegio electoral y que, con la ayuda de su superior, habría retirado las papeletas del centro de votación con la intención de introducirlas más tarde en distintas oficinas electorales.
El procurador general señaló igualmente que se ha constatado que la tinta de las papeletas requisadas no coincide con la utilizada en las oficinas electorales. Por ello, el expediente ha sido trasladado a un juez, que deberá decidir si los detenidos incurrieron en delitos electorales, falsificación y complicidad.
En estos comicios a la Cámara de Representantes, el Partido Autenticidad y Modernidad (PAM), integrante de la actual coalición de gobierno, obtuvo 97 escaños, situándose en cabeza. La Agrupación Nacional de Independientes (RNI), hasta ahora principal socio de la alianza, quedó en segundo lugar con 66 diputados, de modo que ambas formaciones intercambiarían el puesto que lograron en 2021.
El Partido Istiqlal (PI), tercera fuerza de la coalición gubernamental, conservó la tercera posición alcanzada hace cinco años al lograr 65 escaños, apenas uno menos que el RNI, de acuerdo con los datos difundidos el jueves por el ministro del Interior, Abdeluafi Laftit, quien señaló además que la abstención superó el 60%.
Por detrás se situó el islamista Partido de la Justicia y el Desarrollo (PDJ), que ha conseguido remontar parcialmente la dura derrota sufrida en 2021, en unas elecciones condicionadas por el creciente malestar con la situación política y económica y por las tensiones con España derivadas de la crisis de finales de julio, marcada por la entrada irregular de decenas de miles de personas en Ceuta.