El alto el fuego temporal pactado entre Rusia y Ucrania en la localidad de Oleshki, en la región de Jersón, ha concluido después de mantenerse en vigor desde el 27 de octubre, tal y como ha informado la comisionada de Derechos Humanos de Rusia, Yana Lantratova.
En una nota oficial, Lantratova ha recalcado que “ambas partes han cumplido todas sus obligaciones”, lo que ha hecho posible el reparto de productos básicos entre los vecinos y la salida voluntaria y en condiciones de seguridad de los habitantes que optaron por abandonar la ciudad.
La responsable rusa ha indicado además que el dispositivo humanitario se llevó a cabo de forma coordinada con su homólogo del Parlamento ucraniano, Dmitro Lubinets, y que esta cooperación fue posible gracias a la mediación y supervisión directa de la primera dama de Estados Unidos, Melania Trump.
Una vez finalizada la operación, la comisionada ha adelantado que los equipos de ambas partes ya están diseñando nuevas fases de asistencia para dar continuidad a las misiones humanitarias y afianzar un suministro estable de ayuda. “Es importante mantener la cooperación que ha ayudado a la gente y hacer que la entrega de ayuda sea periódica. Todavía hay residentes en Oleshki que siguen necesitando apoyo y nos aseguraremos de que lo reciban”, ha remarcado Lantratova.
Esta pausa en los combates, descrita como el periodo de cese de hostilidades más largo acordado entre los dos bandos desde el estallido de la guerra en 2022, exigió tareas previas de desminado en los accesos al municipio. Gracias a este despliegue fue posible evacuar a decenas de civiles que permanecían atrapados en un área gravemente afectada por la falta de alimentos, medicación y otros recursos esenciales.