Un tribunal de distrito de Australia Occidental ha declarado este jueves culpable a Christopher Saunders, de 76 años, de 13 delitos vinculados a abusos sexuales cometidos contra dos aborígenes durante el periodo en el que ejercía como obispo de Broome, un cargo de gran relevancia dentro de la Iglesia católica australiana, entre ellos contra un menor de 16 años.
Los hechos atribuidos al exobispo, ocurridos entre 2008 y 2019, abarcan un delito de penetración sexual sin consentimiento y doce cargos adicionales por agresión sexual. Al mismo tiempo, el tribunal le ha exonerado de otros seis cargos, incluidos dos por trato indecente con un menor de 16 años.
Según expusieron los fiscales ante la corte, el exobispo celebraba reuniones en su vivienda, propiedad de la Iglesia, en las que se consumían alcohol y tabaco, y en las que imponía como condición que los asistentes, todos varones y en su mayoría de origen aborigen, permanecieran únicamente en ropa interior.
En la sesión inicial del juicio, y en ausencia del jurado, la Fiscalía informó al tribunal de la retirada de cuatro cargos relacionados con una supuesta víctima menor de trece años por penetración sin consentimiento y agresión sexual, tal y como ha informado la cadena ABC.
Saunders fue ordenado sacerdote en 1976 y desarrolló casi toda su trayectoria pastoral en la aislada región de Kimberley, en el extremo noroeste del país. En 1996 fue designado obispo de Broome y presentó su renuncia al cargo de forma voluntaria en 2020.