La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, ha subrayado este lunes en Roma que las conversaciones con Estados Unidos y con los sectores opositores han sido determinantes para el repunte económico del país. Durante su intervención, también ha avanzado la puesta en marcha del Plan Venezuela Alimenta, una estrategia destinada a acelerar la erradicación del hambre en el territorio venezolano.
“Hemos comenzado a revertir esa realidad. El diálogo nacional con factores opositores, así como el diálogo diplomático con Estados Unidos, ha sumado a la estabilidad política necesaria para producir y crecer”, ha destacado Rodríguez en su intervención ante el plenario de la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
Según la mandataria, estos acercamientos, tanto en el plano bilateral como en el sectorial, han tenido un “impacto directo” en la “normalización económica” de Venezuela, contribuyendo a crear un entorno más favorable para la actividad productiva.
En su discurso, Rodríguez ha resaltado un informe que refleja una bajada de la subalimentación hasta el 3%, frente al 5,3% registrado en 2025. Ha añadido que la desnutrición aguda en menores de cinco años descendió del 14,8% en 2019 al 1,3% al cierre de 2025, acompañada de un índice del 73,7% en lactancia materna exclusiva, datos que ha presentado como evidencia de una mejora en los indicadores nutricionales.
La dirigente ha sostenido que la crisis de desabastecimiento se agravó de forma notable tras las sanciones impuestas a partir de 2017, que golpearon con fuerza al tejido productivo agrario y limitaron la capacidad del país para garantizar suministros básicos.
“Lamentablemente, después vino un período muy difícil. Venezuela enfrentó una profunda confrontación política interna que provocó una fuerte contracción de nuestra economía. Situación que se vio empeorada a partir de 2017, con la imposición progresiva de medidas coercitivas unilaterales”, ha relatado.
Rodríguez ha detallado que estas medidas punitivas restringieron el acceso a la financiación internacional, la compra de insumos agrícolas, tecnologías, repuestos, equipos y otros componentes clave para mantener operativas las cadenas de producción de alimentos.
Plan Venezuela Alimenta
En este contexto, Rodríguez ha precisado que el Ejecutivo activará el Plan Venezuela Alimenta mediante una iniciativa legislativa que se debatirá en el Parlamento, con el objetivo de reforzar la soberanía alimentaria mediante la articulación de distintos sectores productivos del país.
La norma propuesta pretende integrar y coordinar las capacidades nacionales para consolidar un programa cuyo propósito central es alcanzar la meta de hambre cero, alineado con los compromisos internacionales en materia de seguridad alimentaria.
“Anuncio que presentará en los próximos días al parlamento venezolano, una nueva ley para la economía local que permita la economía comunal, la economía comunitaria y la economía del emprendimiento, el engranaje y encadenamiento productivo para la producción de alimentos, con la gran industria agroalimentaria”, ha explicado. “Todos, sin excepción, vamos a sumar a este objetivo superior”, ha subrayado.
Además, la responsable venezolana ha puesto de relieve la contradicción entre el enorme potencial tecnológico global y la persistencia de crisis de hambre derivadas de factores como el cambio climático y los conflictos armados.
“Vivimos, además, una paradoja difícil de aceptar: la humanidad dispone hoy de capacidades productivas, científicas, tecnológicas, como nunca antes se había conocido. Sin embargo, de manera simultánea, mientras millones de personas carecen de alimento suficiente, una proporción considerable de los alimentos que producimos se pierde después de la cosecha o termina siendo desperdiciada”, ha destacado antes de mencionar la Franja de Gaza o Sudán.