El ex primer ministro francés y aspirante a la Presidencia, Édouard Philippe, ha arremetido contra el reciente mensaje a la nación de Emmanuel Macron, al que reprocha la falta de medidas claras tras un fin de semana marcado por graves disturbios en todo el país. A través de un comunicado en redes sociales, Philippe ha reclamado “decisiones e iniciativas que permitan la vuelta al orden y el restablecimiento de la autoridad del Estado”.
Tras seguir la intervención televisada del jefe del Estado, el dirigente ha expresado su inquietud y malestar en su doble condición de “alcalde (de la localidad de Le Havre) y ciudadano”. Si bien ha admitido en Macron una “voluntad loable de restablecer el diálogo”, ha recalcado que habría deseado escuchar anuncios firmes de castigo contra “los saqueadores y los vándalos”, así como un plan preciso para retomar las negociaciones con los estudiantes y las organizaciones sindicales. “Nuestro país necesita ser gobernado”, ha remachado.
Las palabras de Philippe llegan después de una jornada de protestas masivas contra la situación de la educación pública, el encarecimiento del coste de la vida y la actuación de las fuerzas de seguridad, que desembocaron en choques violentos. De acuerdo con el balance difundido por el Ejecutivo francés, las manifestaciones del sábado, que reunieron a unas 550.000 personas, se saldaron con 2.397 arrestos y más de 500 agentes heridos. Solo en la capital, de los 720 arrestos practicados, 517 se transformaron en detenciones en firme, entre ellas las de 171 menores.
La tensión continuó el domingo con una nueva concentración no autorizada de alrededor de un millar de manifestantes en la plaza de la República de París, donde la Policía recurrió al uso de gases lacrimógenos y cañones de agua. Ante la amplitud de los daños materiales —con incendios en ayuntamientos como el de Limoges y ataques a más de 600 comercios—, el ministro del Interior, Gérald Darmanin, ha instado a las fiscalías a solicitar el ingreso en prisión provisional de los presuntos responsables de las agresiones. Paralelamente, la Asociación de Alcaldes de Francia (AAF) ha llamado a organizar concentraciones ante todos los ayuntamientos del país este lunes al mediodía para condenar la violencia y respaldar a las instituciones.
Este clima de crisis se produce después de que el presidente francés compareciera el domingo por la tarde con un mensaje dirigido a la ciudadanía en el que pidió a los prefectos regionales, equivalentes a los delegados del Gobierno en España, que prohíban “ciertas reuniones” cuando lo consideren necesario, como respuesta al estallido de disturbios. Macron instó a estos representantes del Estado a actuar “por todos los medios”, “incluso prohibiendo ciertas reuniones cuando sea necesario, tomando todas las medidas necesarias y por todos los medios”.