El Parlamento de Portugal abre este martes el debate general de la propuesta de Presupuestos del Estado para 2027 presentada por el Gobierno, en un contexto fuertemente condicionado por el malestar social y las movilizaciones en defensa del derecho a la vivienda, tras la polémica generada por las recientes cargas policiales contra las acampadas ciudadanas.
Según ha avanzado la agencia lusa Lusa, la tramitación en la Cámara se desarrolla con la aprobación prácticamente asegurada de las cuentas, cuya votación está fijada para este miércoles. El respaldo de los grupos que sostienen al Ejecutivo (PSD y CDS-PP) y la anunciada abstención del Partido Socialista (PS) garantizan la aprobación del proyecto del Gobierno del conservador Luís Montenegro, pese al previsible rechazo o abstención de las formaciones situadas a la izquierda (PCP, BE, Livre, PAN, JPP) y de los partidos a la derecha (Chega e IL).
El plan presupuestario, el tercero elaborado por el equipo de Montenegro, prevé un crecimiento del PIB portugués del 2,3% para este año y del 2,1% para 2027, con unas cuentas equilibradas en el ejercicio en curso y un superávit del 0,1% para el próximo año. La votación final global está fijada para el 24 de noviembre.
Tensión política y social por las cargas policiales
El debate arranca con una intervención del primer ministro —cuya ausencia de la escena pública en las últimas semanas ha sido duramente cuestionada por la oposición— en un ambiente de fuerte tensión tanto institucional como en la calle. El Ejecutivo de Montenegro comparece en la Asamblea presionado por las demandas de soluciones habitacionales y por la condena de amplios sectores tras la actuación policial que desmanteló las acampadas ciudadanas de Lisboa (Plaza del Rossio) y Oporto en la madrugada del domingo, con al menos una treintena de heridos.
La actuación contra el movimiento, en la que se emplearon perros y unidades antidisturbios, ha motivado la apertura de una investigación por parte de la Inspección General de la Administración Interna (IGAI) y de la Fiscalía portuguesa, con el objetivo de esclarecer si se produjo un uso excesivo de la fuerza.
En este escenario, la asamblea popular de la “Acampada de Lisboa” ha optado por reforzar sus acciones coincidiendo con la discusión de las cuentas. De acuerdo con la información de Lusa, la plataforma “Casa para Viver” ha llamado a una gran concentración ante la Asamblea de la República en la tarde de este martes, en la que los participantes prevén instalar tiendas de campaña frente al Parlamento como forma de presión para frenar las políticas del Gobierno, sin descartar permanecer allí durante la noche previa a la votación del miércoles.