El Gobierno de Venezuela y el Parlamento opositor paralelo constituido en 2015 han alcanzado este miércoles un entendimiento para poner en marcha un "proceso" orientado a la "transformación" del sistema judicial del país, además de impulsar la recuperación de "activos de reserva internacional" mantenidos en el Banco de Inglaterra.
El anuncio llega al término de su primer ciclo de trabajo dentro del proceso de diálogo político, iniciado tras la presentación a mediados de julio de una hoja de ruta conjunta para la reconstrucción nacional después del doble terremoto que ha provocado más de 6.300 fallecidos.
En el terreno judicial, y de acuerdo con un documento difundido en redes sociales por la Asamblea Nacional venezolana, ambas delegaciones han decidido arrancar un proceso destinado a favorecer la "transformación del sistema de Justicia" del país.
Con este fin, se han comprometido a "renovar y ampliar el comité de postulaciones judiciales", poner en marcha un "nuevo proceso de postulación" para la renovación y designación de todos los magistrados del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y crear un consejo encargado de la revisión de credenciales y requisitos de los aspirantes al TSJ, de forma que se garantice el cumplimiento de lo previsto en la Constitución, la legislación vigente y el baremo de evaluación.
Paralelamente, las partes han decidido redoblar esfuerzos para "promover la recuperación de los activos de reserva internacional" del país depositados en el Banco de Inglaterra, "estableciendo mecanismos de transparencia, trazabilidad y auditoría en la utilización eficiente de los mismos, para garantizar el bienestar de todos los afectados".
Este compromiso, con el que se pretende "continuar dando respuesta a las víctimas" de los seísmos registrados el 24 de junio, se añade al acuerdo alcanzado por las delegaciones para "trabajar en el fortalecimiento de programas de atención en vivienda, electricidad, salud y recolección de escombros".
En este primer tramo del diálogo se han constituido dos mesas técnicas: una centrada en la gestión de la emergencia derivada del doble terremoto y otra orientada al refuerzo de la democracia, el Poder Judicial y el Poder Electoral. En este marco se han celebrado cinco sesiones de trabajo en las mesas y cinco reuniones plenarias entre las dos delegaciones.
La representación del Ejecutivo central está encabezada por el presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Jorge Rodríguez, mientras que la delegación de la Asamblea Nacional de 2015 está liderada por Dinorah Figuera, que sustituyó a Juan Guaidó al frente del Parlamento opositor.
En cuanto al calendario de aplicación de los compromisos, Rodríguez y Figuera han suscrito que arrancará este mes de agosto "con los anuncios oficiales y acciones concretas, bajo un mecanismo de trabajo continuo que asegure el cumplimiento estricto de cada compromiso".