El Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) ha lanzado este lunes una nueva advertencia sobre el avance de los asentamientos israelíes en Cisjordania ocupada y ha censurado “el silencio y la inacción” de la comunidad internacional frente a unas medidas que considera contrarias al Derecho Internacional.
El grupo islamista ha señalado que “advertimos del peligro de la creciente expansión de los asentamientos en la Cisjordania ocupada, cuya última manifestación fue la emisión de órdenes y notificaciones para confiscar miles de dunams --un dunam equivale a mil metros cuadrados-- de tierras ciudadanas en las gobernaciones de Tubas y Yenín, como parte de un plan de anexión y desplazamiento que tiene como objetivo nuestra tierra y nuestra pueblo”.
En su comunicado, Hamás ha insistido en que “estas decisiones representan una peligrosa escalada de la política de expansión de asentamientos e imposición de hechos sobre el terreno en Cisjordania”, y ha arremetido contra “el fracaso de la comunidad internacional a la hora de contener a la ocupación y detener sus planes agresivos”.
Asimismo, el movimiento ha recalcado que “estas medidas, destinadas a apoderarse de las tierras de nuestro pueblo bajo endebles pretextos militares y de seguridad, representan una flagrante violación del Derecho Internacional y un ataque contra el derecho histórico e inalienable de nuestro pueblo a su tierra, un derecho al que nuestro pueblo no renunciará, sin importar los sacrificios”.
En esta línea, Hamás ha instado a la población palestina de Cisjordania a mantener “perseverancia y resiliencia” y a “se aferre a su tierra y sus derechos”, entre ellos “la activación de todos los medios de confrontación y herramientas de resistencia”, según ha informado el diario palestino ‘Filastin’.
El comunicado concluye reclamando “que la comunidad internacional y los pueblos libres del mundo asuman sus responsabilidades y tomen medidas urgentes para detener estas violaciones y exigir responsabilidades a la ocupación por sus continuos crímenes contra nuestro pueblo y nuestra tierra”.
De acuerdo con el Derecho Internacional, todos los asentamientos levantados en los Territorios Palestinos Ocupados son ilegales. Sin embargo, el Gobierno de Israel diferencia entre las colonias autorizadas oficialmente y las que no cuentan con su visto bueno, considerando solo estas últimas como ilegales, pese a las críticas de la comunidad internacional y a los fallos de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) al respecto.