Las autoridades iraníes han llevado a cabo este martes la ejecución de dos hombres sentenciados por su pertenencia al grupo yihadista Estado Islámico y por planear atentados en territorio iraní. Ambos fueron arrestados en el marco de una operación de seguridad cerca de la frontera con Irak, un dispositivo que terminó con la muerte de varios miembros de la Guardia Revolucionaria.
Los ejecutados, identificados como Mohiedín Abdolahi y Hosein Palani, fueron considerados responsables de integrar una célula del Estado Islámico que pretendía reorganizar sus estructuras y preparar ataques en Irán, utilizando como base de operaciones la zona de Bamu, próxima a la frontera iraquí.
La Fiscalía sostuvo que los acusados se dedicaban a reclutar combatientes y a conseguir armamento antes de que las fuerzas de seguridad detectaran su actividad y pusieran en marcha una operación para capturarlos. En esos choques armados perdieron la vida varios supuestos miembros de la célula, tal y como ha informado la agencia de noticias iraní Mehr.
Tras su arresto, los dos hombres fueron procesados por “rebelión armada” y sentenciados a la pena capital. Las condenas fueron confirmadas por el Tribunal Supremo de Irán y finalmente se han ejecutado mediante ahorcamiento durante la jornada.