Las autoridades iraníes han vuelto a subrayar este lunes que hacer rendir cuentas a los responsables de la muerte del líder supremo Alí Jamenei constituye un “derecho del pueblo iraní”. El mensaje llega pocos días después de su sepelio en Mashhad, en el noreste del país, tras casi una semana de ceremonias fúnebres celebradas tanto en Irán como en Irak.
“Castigar a quienes ordenaron y ejecutaron el atentado contra el líder de la Revolución, así como a los demás mártires de las dos guerras impuestas más recientes, es un derecho del pueblo iraní”, ha indicado el subsecretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Alí Baqeri, quien ha recordado las movilizaciones ciudadanas en Irán durante “más de 130 noches” exigiendo “justicia por la sangre del imán combatiente mártir y de los demás mártires”.
Baqeri ha hecho hincapié en la advertencia de la Guardia Revolucionaria iraní, que ha amenazado con que Teherán se tomará “la venganza” por el asesinato de Jamenei en los primeros compases de la ofensiva iniciada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel.
“Debemos actuar contra quienes ordenaron, llevaron a cabo o colaboraron en el intento de asesinato de nuestro querido líder, así como contra quienes atacaron a nuestros compatriotas”, ha recalcado en declaraciones recogidas por la cadena de televisión pública iraní, IRIB.
Los restos mortales del líder supremo descansan en el mausoleo del Imam Reza, uno de los enclaves más sagrados del chiismo y principal destino de peregrinación para los fieles de esta rama del islam.
Tras su fallecimiento, Jamenei ha sido reemplazado en el cargo por su hijo Mojtaba Jamenei, herido en el bombardeo en el que perdió la vida su padre y que desde entonces no ha vuelto a dejarse ver en público.