Las autoridades de Irán han comunicado este domingo que un petrolero ha sufrido un nuevo impacto contra una mina naval cuando trataba de atravesar el estrecho de Ormuz sin contar con el permiso de Teherán, en una zona donde el país ha endurecido el control del tráfico marítimo.
Según la Armada de la Guardia Revolucionaria, el buque se dirigía hacia la ruta sur del estrecho, un corredor marítimo que no está autorizado por las autoridades iraníes. “No prestó atención a la normativa del estrecho de Ormuz e intentó cruzar por la ruta sur, que no está autorizada, lo que ha provocado este accidente”, ha informado la Armada de la Guardia Revolucionaria en un comunicado oficial.
El organismo iraní ha detallado que el petrolero navegaba con todos sus sistemas de posicionamiento y de navegación desconectados desde el inicio del trayecto, una práctica que Teherán considera especialmente peligrosa en este paso estratégico. “Si los buques que transitan por el estrecho del Ormuz y el golfo Pérsico apagan sus sistemas de navegación e identificación tendrán una respuesta severa y decidida”, ha advertido.
Irán ha impuesto restricciones al paso de buques por el estrecho de Ormuz como respuesta a los bombardeos de la aviación estadounidense e israelí sobre su territorio. Estas medidas han contribuido a impulsar al alza los precios internacionales del petróleo, dado que se trata de un corredor fundamental para la salida del crudo de Oriente Próximo hacia los mercados globales. En paralelo, se han registrado ataques en las inmediaciones de Bab el Mandeb vinculados a la actividad de las milicias hutíes, aliadas de Irán, lo que añade más tensión a las rutas energéticas de la región.