La Comisión Europea ha mostrado su respaldo al primer ministro polaco, Donald Tusk, en el pulso institucional por la renovación del Tribunal Constitucional, marcado por el bloqueo del presidente Karol Nawrocki a la hora de tomar juramento a varios de los magistrados designados por el Parlamento.
“El Tribunal Constitucional polaco debe poder funcionar de acuerdo con la Constitución polaca y la jurisprudencia del Tribunal de Justicia de la UE”, ha apuntado el comisario de Democracia, Justicia y Estado de Derecho, Michael McGrath, en declaraciones al medio Politico.
“Esto afecta a todos los ciudadanos polacos y son las autoridades polacas las que deben garantizarlo”, ha añadido McGrath, que recuerda que “la Comisión de Venecia ha dejado claro que nombrar nuevos jueces es competencia de la Sejm” o Cámara Baja del Parlamento polaco, ha señalado.
No obstante, el comisario comunitario ha evitado pronunciarse de forma directa sobre la decisión de apartar al presidente del Tribunal Constitucional, Bogdan Swieczkowski, y sustituirlo por la jueza Anna Korwin-Piotrowska, considerada próxima a Tusk.
En los últimos meses, el Ejecutivo liderado por Donald Tusk ha promovido el nombramiento de hasta ocho nuevos jueces para el Tribunal Constitucional, aunque Nawrocki únicamente ha accedido a prestar juramento a dos de ellos.
La tensión institucional se disparó el pasado viernes, cuando una de las integrantes del alto tribunal, Anna Korwin-Piotrowska, decidió suspender por un mes y de manera unilateral al presidente de la corte, Bogdan Swieczkowski, y a su vicepresidente, Bartlomiej Sochanski, en un momento en el que la sede del Constitucional se encontraba rodeada por un fuerte despliegue policial bajo las órdenes del Gobierno de Tusk.