El Parlamento israelí, la Knesset, ha dado este miércoles un primer respaldo a un proyecto de ley promovido por el partido ultraderechista del ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, que refuerza las limitaciones al uso de altavoces en las mezquitas, una medida que sus críticos interpretan como un intento de discriminar a la minoría musulmana del país.
La cámara ha sacado adelante en primera lectura, con 50 votos a favor y 36 en contra, una propuesta registrada por el diputado Zvika Fogel, de la formación ultraderechista Otzma Yehudit (Poder Judío). El texto obligaría a las mezquitas a solicitar permisos específicos para emplear altavoces y facultaría a la Policía a acceder al interior de estos lugares de culto para perseguir posibles infracciones, además de imponer sanciones administrativas de entre 10.000 y 50.000 séqueles (2.900 a 4.400 euros) en caso de incumplimiento.
Los impulsores de la iniciativa —que aún debe superar el debate en comisión y tres votaciones adicionales antes de convertirse en ley— sostienen que su objetivo es reducir el "ruido excesivo", ya que los muecines se sirven de altavoces para la llamada a la oración cinco veces al día.
En su intervención ante el pleno, Fogel ha defendido que su propuesta no es una "cuestión política". "Así como la ley se aplica a salas de eventos, empresas privadas, fábricas y lugares de culto de todo tipo, también debe aplicarse aquí con la misma severidad", ha argumentado.
Ben Gvir, por su lado, ha aplaudido el resultado de la votación y ha insistido en que los vecinos que viven cerca de las mezquitas padecen desde hace años un nivel de ruido inasumible. "Durante años y años ha reinado la anarquía. La gobernanza empieza con el ruido", ha afirmado, según recoge 'The Jerusalem Post'.
Los opositores al proyecto, entre ellos partidos de la oposición y formaciones árabes, sostienen que, en la práctica, la normativa se dirige contra la población árabe y musulmana y vulnera la libertad religiosa y de culto.
En esta línea, el líder del partido árabe-israelí Lista Árabe Unida, Mansur Abbas, ha calificado la propuesta de "racista y antirreligiosa" y ha lamentado el apoyo de la formación ultraortodoxa Shas.
"Es muy decepcionante y reprobable. Esperábamos que un partido religioso actuara conforme al espíritu del versículo: 'No maltratarás al extranjero ni lo oprimirás, porque vosotros también fuisteis extranjeros en la tierra de Egipto'", ha declarado en unas manifestaciones recogidas por el portal de noticias Ynet.