La Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT) afrontará en las próximas semanas una profunda renovación de su equipo directivo. La directora general del organismo, Soledad Fernández Doctor, abandonará el cargo una vez finalice la campaña de la Renta, en un relevo que coincidirá también con la salida de otros altos responsables de la institución.
El cambio llega en un momento especialmente delicado para la Agencia Tributaria, que se encuentra en el foco político y judicial por diferentes asuntos de actualidad, entre ellos la investigación abierta en la Audiencia Nacional relacionada con el denominado caso Zapatero.
Desde el Ministerio de Hacienda insisten, sin embargo, en que la decisión no guarda relación con ese procedimiento. Según trasladan fuentes del departamento, la sustitución de la directora formaba parte de una reorganización interna prevista desde hace meses y acordada con la propia responsable de la AEAT.
Renovación de la dirección
Junto a la salida de Fernández Doctor, también está previsto el relevo de otros responsables de áreas estratégicas de la Agencia Tributaria, como los departamentos de Inspección y Recaudación.
El Ejecutivo enmarca estos cambios en una nueva etapa para el organismo una vez concluida la campaña del IRPF, uno de los periodos de mayor carga de trabajo para la Administración tributaria.
También señalan que este relevo se produce una vez ejecutadas las principales líneas del Plan Estratégico 2024-2027 de la Agencia Tributaria, impulsado durante la etapa de Fernández al frente del organismo.
Entre sus objetivos figuraban la implantación de un nuevo modelo de atención al contribuyente más flexible y personalizado, la simplificación de las comunicaciones dirigidas a los ciudadanos, el refuerzo de un sistema preventivo que facilite el cumplimiento voluntario de las obligaciones fiscales y reduzca los errores y las sanciones, así como la liberación de recursos para intensificar la lucha contra las formas más complejas y graves de fraude fiscal.
Coincidencia con el caso Zapatero
La renovación se produce mientras la Audiencia Nacional investiga una pieza separada del denominado caso Zapatero. En ese procedimiento, el juez instructor ha ofrecido a la Agencia Tributaria la posibilidad de personarse como posible perjudicada por la presunta comisión de delitos contra la Hacienda Pública.
La coincidencia temporal entre ambos acontecimientos ha alimentado las especulaciones sobre una posible relación entre la investigación y la salida de la directora, una hipótesis que el Ministerio rechaza de plano.
Un organismo bajo presión
La AEAT ha protagonizado en los últimos meses varios episodios de gran repercusión política y judicial, lo que ha situado a la institución en el centro del debate público.
Pese a ello, Hacienda sostiene que la renovación responde exclusivamente al relevo natural de varios cargos directivos y que permitirá afrontar una nueva etapa marcada por la digitalización de los servicios tributarios y el desarrollo de las reformas previstas en el plan estratégico del organismo.
Con estos cambios, el Gobierno deberá designar en las próximas semanas a la persona que asumirá la dirección de la Agencia Tributaria en un contexto especialmente sensible para uno de los organismos clave de la Administración del Estado.
Reacción del PP
Pese a lo defendido por el Ministerio de Haciendo, desde el PP han vinculado políticamente el relevo en la cúpula de la Agencia Tributaria con la trama que afecta al expresidente Zapatero.
En este sentido, fuentes de los populares en la Cámara Alta sostienen que el anuncio de la comparecencia de la todavía directora de la AEAT en la comisión de investigación del caso SEPI, prevista para el próximo 13 de julio, ha provocado una "convulsión" dentro del organismo. Según los populares, desde que el juez ofreció a la Agencia Tributaria la posibilidad de personarse como "potencial perjudicada" en la causa, existe una creciente presión interna sobre la decisión de Hacienda de ejercer o no acciones contra el expresidente.
El PP confirma que la comparecencia de Sánchez sigue adelante pese al anuncio de su salida y sostiene que la directora deberá responder ante la comisión sobre la posición de la Agencia Tributaria respecto a ese procedimiento judicial. Los populares interpretan la sucesión de relevos en la dirección del organismo como un intento del Gobierno de "ganar tiempo" y evitar dar explicaciones, una interpretación que el Ejecutivo ya ha rechaza y desvincula de la reorganización prevista en la AEAT.