La ONU denuncia la escalada de ataques de colonos al inicio de la cosecha de aceituna en Cisjordania

La ONU denuncia más de 160 ataques de colonos durante el inicio de la cosecha de aceituna en Cisjordania y reclama medidas urgentes de protección.

Soldados israelíes comprueban la documentación de agricultores palestinos  durante la cosecha de aceitunas en la localidad de Salem, al este de Nablus, en la Cisjordania ocupada. Nedal Shtieh / Zuma Press / Europa Press

Soldados israelíes comprueban la documentación de agricultores palestinos durante la cosecha de aceitunas en la localidad de Salem, al este de Nablus, en la Cisjordania ocupada. Nedal Shtieh / Zuma Press / Europa Press

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La recolección de la aceituna en Cisjordania ha comenzado este año en un contexto marcado por la violencia y la inseguridad para las comunidades palestinas, con continuos ataques de colonos israelíes, disparos y fuegos provocados que han dañado olivares de gran antigüedad. Naciones Unidas ha alertado sobre el empeoramiento de la situación y ha exigido acciones inmediatas para asegurar la protección de las poblaciones rurales y su acceso a las tierras.

La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) de la ONU ha registrado al menos 160 episodios violentos vinculados a colonos israelíes relacionados con la campaña del olivar solo en las dos primeras semanas de octubre. Según este organismo, en algunos de estos incidentes participaron fuerzas israelíes o se produjeron bajo su amparo.

Estos ataques han alcanzado también propiedades palestinas y las fuentes de ingresos de los agricultores, con robos de aceitunas ya recogidas y de herramientas empleadas en las labores del campo. Entre los últimos casos figura la agresión, el pasado viernes, a un fotoperiodista de “The Washington Post” que cubría la cosecha, así como el ataque del día siguiente contra diplomáticos europeos que visitaban una comunidad palestina.

Ante este panorama, la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos en los Territorios Palestinos Ocupados ha reclamado este jueves a gobiernos y donantes que vayan más allá de las meras declaraciones de condena y adopten medidas tangibles, tras calificar el arranque de la campaña como un inicio “ominoso” por la gravedad de los hechos documentados.

Restricciones crecientes a los agricultores palestinos

Las trabas para llegar a los olivares se han convertido en uno de los mayores obstáculos para miles de productores palestinos. De acuerdo con la oficina de Derechos Humanos, las restricciones de movimiento impuestas por Israel se han endurecido de forma notable en los últimos tres años, impidiendo a numerosos campesinos acceder con seguridad a sus propias parcelas, mientras que colonos israelíes pueden entrar en tierras palestinas para recoger sus cosechas.

El jefe de la oficina del organismo en el territorio, Ajith Sunghay, ha recalcado el papel central del olivo en la identidad y en el vínculo de la población palestina con su entorno, y ha advertido de las repercusiones de esta realidad para unas comunidades que ya sufren episodios reiterados de violencia y vulneraciones de derechos.

“Los palestinos suelen decir que los olivos simbolizan su existencia como grupo y su conexión con la tierra”, ha señalado Sunghay, quien ha descrito los ataques contra el campo y los agricultores como “otra herramienta más de desplazamiento y despojo, que agrava el sufrimiento de las comunidades cuyos derechos son atacados a diario”.

Impacto económico millonario sobre el olivar

El empeoramiento de las condiciones de seguridad y la devastación de los cultivos han provocado un fuerte impacto en el sector olivarero palestino. Según estimaciones del Ministerio de Agricultura palestino, las pérdidas acumuladas desde octubre de 2023 alcanzan los 157 millones de dólares (cerca de 149 millones de euros).

En la Franja de Gaza, el ministerio calcula que durante este periodo ha desaparecido el 90% de los dos millones de olivos existentes. En Cisjordania, alrededor de 286.000 árboles han sufrido daños entre 2023 y finales de septiembre de 2026, 100.000 de ellos solo en este año, incluso antes del comienzo oficial de la campaña de recogida.

Naciones Unidas subraya que estas cifras ponen de manifiesto el efecto de la violencia y de la destrucción de explotaciones agrícolas sobre una actividad clave para la economía local y la supervivencia de muchas familias palestinas.

Llamamiento de la ONU a reforzar la protección internacional

Ante esta situación, Sunghay ha reiterado la demanda del Grupo de Protección, una red formada por más de un centenar de organizaciones nacionales e internacionales coordinadas por su oficina, para que los Estados miembros aumenten su presencia diplomática en las comunidades más expuestas a la violencia, insistiendo en la necesidad de intensificar esa vigilancia durante la campaña de recolección.

El grupo ha pedido igualmente a los gobiernos que ejerzan presión sobre Israel para garantizar el acceso seguro de los palestinos a sus tierras agrícolas, prevenir los ataques y los desplazamientos forzados, reforzar los mecanismos de rendición de cuentas y detener la expansión de los asentamientos.

Al mismo tiempo, ha instado a los donantes a proporcionar una financiación ágil y flexible que permita sostener las iniciativas de protección sobre el terreno, además de apoyo jurídico, medidas para asegurar la alimentación y programas destinados a salvaguardar los medios de vida de las comunidades afectadas.