El gobernador de Estambul, Davut Gül, ha informado este lunes de que las inundaciones ocasionadas por las lluvias torrenciales de la semana pasada se han saldado con un total de ocho personas fallecidas en la provincia turca de Estambul y en zonas cercanas.
Según ha detallado, seis de las víctimas han perdido la vida en la propia ciudad de Estambul, mientras que otras dos han muerto en la vecina provincia de Kocaeli, situada al noreste, y fueron finalmente arrastradas hasta Estambul. Además, ha precisado que aún hay una persona desaparecida, durante una rueda de prensa recogida por el diario “Hurriyet” desde el municipio de Sariyer, el más golpeado por las riadas.
En esta zona, más de 3.000 viviendas y locales comerciales han sufrido importantes daños materiales y las labores de limpieza continúan en marcha. No obstante, el gobernador ha decidido no demorar más la distribución de los fondos de compensación, que han quedado operativos desde este mismo lunes, tal y como ha comunicado.
Gül ha autorizado igualmente la demolición de edificaciones ilegales levantadas sobre los cauces de los ríos, cuya presencia ha dificultado el drenaje natural de las intensas precipitaciones. En el distrito de Beykoz se registraron en solo una jornada 277,1 milímetros de lluvia, de acuerdo con los datos del centro de coordinación de catástrofes Akom, una cifra sin precedentes desde 1942.