La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) ha informado este miércoles de que el número de personas obligadas a abandonar sus hogares en Yemen a causa del conflicto armado ha sobrepasado el umbral de las 300.000, lo que supone 100.000 más que hace menos de un mes.
El organismo de la ONU vincula este fuerte aumento de desplazamientos internos a la “escalada en los combates” entre las fuerzas del Gobierno reconocido internacionalmente y los rebeldes hutíes, que mantienen el control del norte y el centro del país, incluida la capital, Saná.
“Las familias tienen problemas para encontrar refugio y cubrir las necesidades básicas mientras se disparan las necesidades humantarias”, ha alertado la OIM en un comunicado, subrayando el deterioro acelerado de la situación sobre el terreno.
“Tras años de conflicto, las familias de Yemen se ven obligadas a huir una vez más, a menudo con poco más que la ropa que llevan a cuestas”, ha explicado el jefe de la misión de la IOM en Yemen, Abdusattor Esoev. “Necesitan urgentemente refugio, alimento, agua limpia y atención sanitaria. Si no hay más fondos miles de familias se quedarán sin la ayuda que tan urgentemente necesitan”, ha advertido el responsable de la misión, reclamando una respuesta internacional más amplia.
La guerra ha desencadenado además un encarecimiento extremo de los productos de primera necesidad. En lugares como Taiz, los precios de bienes básicos se han llegado a multiplicar por cinco, lo que agrava aún más la vulnerabilidad de la población.
Solo en octubre, más de 43.000 personas han huido del distrito de Al Madaribá Wa al Aará, en la provincia de Lahj, la cifra más elevada registrada hasta ahora en un único distrito desde el inicio de la actual escalada. Muchas de estas familias desplazadas se dirigen hacia el sur, a Adén, donde ya se contabilizan más de 56.000 personas en situación de desplazamiento.
Para hacer frente a la emergencia, la OIM dispone de cinco equipos médicos móviles que prestan asistencia en cuatro provincias: Marib, Lahj, Adén y dos unidades en Taiz. Solo en la última semana estos equipos han atendido casi un millar de consultas, según los datos difundidos por la organización.
El organismo reconoce las “generosas contribuciones” recibidas hasta el momento, pero insiste en que la financiación actual es insuficiente y calcula que requiere 45 millones de dólares adicionales para los próximos seis meses con el fin de sostener y ampliar sus operaciones humanitarias en el país.
La OIM insta asimismo a todas las partes enfrentadas a respetar y proteger a la población civil y al personal humanitario, y a garantizar un acceso sin restricciones a la ayuda, especialmente en áreas de difícil llegada como Taiz, donde las necesidades siguen siendo críticas.