El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha afirmado este lunes que las fuerzas israelíes permanecerán en la zona de seguridad del sur del Líbano “el tiempo que sea necesario” tras haberse anunciado un acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán.
“Nos quedaremos en Líbano el tiempo que sea necesario”, ha señalado Netanyahu, justificando la decisión en la necesidad de proteger el norte de Israel y mantener lo que ha definido como su “libertad de acción”.
El mandatario ha insistido en que la presencia militar responde a razones de seguridad frente a las amenazas de Hezbolá.
Ataques y víctimas en el sur del Líbano
En paralelo, la violencia sobre el terreno continúa. Este lunes, una persona ha muerto tras un ataque con dron israelí en el sur del Líbano, según fuentes locales, en un episodio que se suma a una nueva escalada de hostilidades en la frontera.
Las autoridades libanesas también han informado de otros ataques recientes contra zonas residenciales en los suburbios del sur de Beirut, con víctimas mortales y decenas de heridos.
Un acuerdo que no frena la tensión
Las declaraciones de Netanyahu llegan tras el principio de acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán que incluye el compromiso de reducir la tensión regional y abrir vías de negociación.
Sin embargo, Israel ha intensificado sus operaciones militares en territorio libanés en los últimos días, pese a que el acuerdo contempla un alto el fuego más amplio. Washington ha matizado que la retirada israelí del Líbano no figura entre las condiciones del pacto.
El presidente estadounidense, Donald Trump, ha expresado su preocupación por los últimos ataques y ha defendido que el proceso de negociación debe continuar sin nuevas escaladas militares.
Posiciones enfrentadas
Desde el Gobierno israelí, varios ministros han reiterado que el país no renunciará a sus posiciones estratégicas en el sur del Líbano, Siria y Gaza. El ministro de Defensa ha asegurado que esas zonas se mantendrán bajo control israelí “de forma indefinida”.
Por su parte, Hezbolá ha reafirmado su disposición a seguir defendiendo el territorio libanés y ha condicionado cualquier desescalada a la retirada israelí y al fin de los ataques.
El presidente libanés, Joseph Aoun, ha valorado positivamente cualquier iniciativa que contribuya a la estabilidad del país, aunque ha subrayado la necesidad de reconstrucción tras meses de conflicto.