La FIFA ha abierto una investigación al árbitro australiano Shaun Evans, integrante del equipo del VAR en el Mundial de 2026, después de que realizara un gesto con la mano durante la retransmisión previa al partido entre Alemania y Curazao.
La polémica se originó cuando la señal internacional mostró durante varios segundos la sala del VAR antes del inicio del encuentro. En las imágenes, Evans aparece realizando el conocido gesto de "OK", formando un círculo con el dedo índice y el pulgar mientras mantiene extendidos los otros tres dedos.
Aunque este símbolo tiene usos cotidianos en numerosos países, también ha sido empleado en los últimos años por grupos de extrema derecha y supremacistas blancos como una señal de identificación. La organización antidiscriminación Fare ha señalado que, según sus expertos, el gesto utilizado por Evans "se asemeja claramente" al símbolo empleado en círculos de extrema derecha.
Sin medidas cautelares anunciadas
Por el momento, la FIFA no ha comunicado la apertura de un expediente disciplinario formal ni ha informado de una posible suspensión o expulsión del árbitro del torneo. Diversos medios internacionales aseguran que el organismo ha iniciado averiguaciones internas para aclarar el contexto del gesto y determinar si existió alguna intención discriminatoria por parte del colegiado.
Evans, de 38 años, es uno de los árbitros de vídeo seleccionados por la FIFA para el Mundial de 2026 y ya participó como oficial del VAR en la Copa del Mundo de Qatar 2022. Ni el árbitro ni la federación australiana se han pronunciado hasta el momento sobre la controversia.
La investigación llega en un contexto de especial sensibilidad para la FIFA, que ha reforzado en los últimos años sus protocolos contra el racismo y la discriminación en las competiciones internacionales.
Por ahora, la única información confirmada es que la FIFA está revisando las imágenes difundidas antes del Alemania-Curazao. No existe una decisión oficial sobre el futuro de Shaun Evans en el torneo.