El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, se ha desplazado este jueves hasta la frontera con Jordania, donde ha comunicado la puesta en marcha de un nuevo plan para hacer frente a la “amenaza de drones enemigos” y ha advertido a actores externos de que “no poner a prueba” las capacidades defensivas de Israel.
“Estamos rodeando Israel con una barrera enorme, pero no se trata solo de eso”, ha señalado, antes de recalcar que “hay fuerzas desplegadas y existe un plan de trabajo para lidiar con los drones”, sin ofrecer detalles adicionales sobre el dispositivo diseñado.
“Enemigos de Israel: No nos pongáis a prueba”, ha insistido durante su visita al kibutz de Masada, situado en la frontera oriental del país, adonde ha acudido acompañado por el ministro de Defensa, Israel Katz; el jefe de la Administración de Fronteras, el general de división Eran Ofir; y el comandante de la 96ª División, el general de brigada Oren Simcha; entre otros altos mandos.
Netanyahu ha remarcado que todas estas actuaciones suponen una “protección máxima, con el fin de defender a los ciudadanos de Israel y evitar que nadie llegue siquiera a plantearse la posibilidad de invadir el país”. “Se ha realizado un trabajo inmenso: una labor de Ingeniería y logística de gran envergadura”, ha añadido, resaltando la magnitud de las obras y de los medios invertidos.
Por su lado, Katz ha precisado que su presencia en la zona demuestra que “es una parte importante del plan de seguridad y defensa”. “Eso se suma al elemento principal de la política liderada por el primer ministro y las Fuerzas Armadas frente a las diferentes amenazas. (...) La idea sigue siendo destruir al enemigo, eliminar amenazas y defender de forma contundente a los ciudadanos de Israel”, ha manifestado, subrayando la línea dura del Gobierno frente a cualquier agresión.