Premio Planeta 2026: horario, dónde ver la gala, novelas finalistas y últimas polémicas

El certamen celebra este jueves su 75.ª edición en Barcelona, con los Reyes Felipe VI y Letizia entre los asistentes. La retransmisión comenzará a las 20.45 horas y el ganador recibirá un millón de euros, mientras que el finalista obtendrá 200.000 euros

Juan del Val, ganador del Premio Planeta 2025

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El Premio Planeta 2026 anuncia este jueves 15 de octubre el nombre de su ganador durante una gala celebrada en Barcelona, que este año contará con la presencia de los Reyes Felipe VI y Letizia. El certamen literario llega a su 75.ª edición con un récord de 1.424 manuscritos presentados, entre los que el jurado elegirá las dos novelas que recibirán los galardones mejor dotados económicamente de las letras españolas.

La cita incorpora un nuevo nombre a un palmarés en el que figuran escritores como Juan del Val, Paloma Sánchez-Garnica, Sonsoles Ónega o Luz Gabás, cuyas victorias en las últimas ediciones han contribuido a situar el premio en el centro de la actualidad cultural y mediática. Junto al interés por conocer las obras distinguidas, el fallo vuelve a poner el foco en los criterios de selección y en la relación entre el reconocimiento literario, la popularidad de los autores y la proyección comercial de sus novelas.

Horario y dónde ver el Premio Planeta 2026 en directo

La organización ha anunciado que la retransmisión de la gala comenzará a las 20.45 horas, una hora menos en Canarias, aunque no ha concretado el momento exacto en el que se conocerá el fallo del jurado. Los nombres del ganador y del finalista se desvelarán durante la velada, una vez concluidas las deliberaciones.

Los interesados podrán seguir la ceremonia en directo a través del canal de YouTube de PlanetadeLibros, mientras que la página oficial del Premio Planeta y los perfiles de la editorial en redes sociales ofrecerán información sobre el desarrollo del acto.

La cena literaria se celebrará en el Pabellón 1 del recinto de Montjuïc de Fira de Barcelona, después de que la organización decidiera trasladar allí la gala ante el elevado número de confirmaciones de asistencia, que superó las previsiones iniciales de aforo.

Un millón de euros para el ganador y 200.000 para el finalista

El Premio Planeta mantiene en 2026 una dotación de un millón de euros para la novela ganadora y 200.000 euros para la finalista, cantidades que sitúan al certamen entre los galardones literarios con mayor recompensa económica del mundo. La editorial elevó el primer premio hasta el millón de euros en 2021 y, desde entonces, ha mantenido ambas cuantías.

Como novedad de esta edición, la novela finalista también recibirá un trofeo, además de la correspondiente dotación económica.

A diferencia de otros reconocimientos que distinguen obras ya publicadas o la trayectoria de un escritor, el Planeta está reservado a novelas inéditas, que posteriormente son editadas y comercializadas por el grupo.

Las nueve novelas finalistas del Premio Planeta 2026

El jurado ha seleccionado nueve obras entre los manuscritos recibidos, de las cuales siete se han presentado bajo seudónimo. La relación incluye novelas históricas, relatos de intriga y narraciones centradas en conflictos personales y familiares.

Novela Autor o seudónimo
La sombra de Isabel Pedro Regalado Rodríguez
Letraherido Pepe M. Carrascosa
Alba Naranja Tamsilt El Hayani (seudónimo)
Los Caminantes Martín Guerrero (seudónimo)
Kintsugi o tres almas rotas Hugalma de la Sierra (seudónimo)
La noche de los faroles Mencía Salazar (seudónimo)
Los que faltan Luz Ventura (seudónimo)
El jardín de Lennon Jorge Herrero (seudónimo)
La mujer desnuda sale a las once Bernardo Galeana (seudónimo)

Fuente: PlanetadeLibros.

Durante la presentación de las candidaturas, los responsables del certamen explicaron que una de las novelas inicialmente seleccionadas había quedado excluida después de comprobar que ya se había publicado, una circunstancia incompatible con las bases del concurso.

El jurado de este año está formado por Luz Gabás, Pere Gimferrer, Eva Giner, Carmen Posadas, Paloma Sánchez-Garnica, Javier Sierra y Belén López, directora de Editorial Planeta, que ejerce como secretaria con voto. Sánchez-Garnica y Sierra se incorporan en esta edición a un órgano cuyas deliberaciones son secretas y que adopta sus decisiones por mayoría simple.

Los últimos diez ganadores del Premio Planeta

El escritor y colaborador televisivo Juan del Val ganó el Premio Planeta 2025 con Vera, una historia de amor, mientras que Ángela Banzas quedó finalista con Cuando el viento hable. Su victoria sucedió a la de Paloma Sánchez-Garnica, distinguida en 2024 por Victoria, y a la de Sonsoles Ónega, que recibió el galardón en 2023 por Las hijas de la criada.

Estos son los autores y las novelas premiadas durante la última década.

Año Ganador Novela
2025 Juan del Val Vera, una historia de amor
2024 Paloma Sánchez-Garnica Victoria
2023 Sonsoles Ónega Las hijas de la criada
2022 Luz Gabás Lejos de Luisiana
2021 Carmen Mola La Bestia
2020 Eva García Sáenz de Urturi Aquitania
2019 Javier Cercas Terra Alta
2018 Santiago Posteguillo Yo, Julia
2017 Javier Sierra El fuego invisible
2016 Dolores Redondo Todo esto te daré

Fuente: palmarés oficial del Premio Planeta.

Las polémicas que han rodeado al Premio Planeta

A lo largo de sus siete décadas de historia, el Premio Planeta ha protagonizado controversias relacionadas con los criterios literarios del jurado, la identidad de algunos autores y la influencia que puede tener la popularidad mediática en el reconocimiento de sus obras.

Una de las discrepancias más conocidas se produjo en 2005, cuando Juan Marsé abandonó el jurado después de haber cuestionado la calidad literaria de las obras finalistas y reclamado modificaciones en el procedimiento de selección.

El escritor explicó que había planteado cambios en la evaluación de los manuscritos sin obtener la respuesta que esperaba, por lo que decidió dejar de participar en las deliberaciones. Su salida abrió un debate público sobre el funcionamiento interno del premio y el peso de los criterios comerciales frente a los estrictamente literarios.

Carmen Mola y los tres escritores detrás del seudónimo

La edición de 2021 provocó una controversia distinta cuando los autores de La Bestia, premiada aquel año, revelaron que Carmen Mola era el seudónimo compartido por Jorge Díaz, Agustín Martínez y Antonio Mercero.

Hasta entonces, la identidad de la supuesta escritora se había mantenido oculta, mientras sus novelas habían alcanzado un considerable éxito editorial. La revelación generó críticas por la utilización comercial de una identidad femenina ficticia, especialmente por el contraste con la tradición histórica de escritoras que recurrieron a nombres masculinos para conseguir publicar.

Los tres autores defendieron su decisión de escribir conjuntamente bajo un seudónimo y reivindicaron que las novelas debían valorarse por su contenido, independientemente de la identidad de quienes las firmaban.

Sonsoles Ónega y Juan del Val, del plató al reconocimiento literario

Las victorias de Sonsoles Ónega en 2023 y Juan del Val en 2025 reavivaron las críticas sobre la relación entre la popularidad televisiva de determinados autores y las posibilidades de promoción de sus libros.

Tras el premio concedido a Ónega, el escritor y colaborador Bob Pop cuestionó públicamente el reconocimiento, mientras que Del Val respondió posteriormente a las críticas recibidas por su propia victoria en declaraciones a la Cadena SER. El autor defendió la libertad de los lectores para elegir sus novelas y rechazó las descalificaciones dirigidas tanto a los escritores como a su público.

Las controversias han protagonizado distintas ediciones del certamen, aunque las críticas a sus criterios de selección o a la proyección comercial de los ganadores no constituyen, por sí mismas, pruebas de irregularidades en las decisiones del jurado.

Un premio literario con más de 47 millones de ejemplares vendidos

El Premio Planeta se ha consolidado como uno de los principales acontecimientos del calendario editorial español por su capacidad para combinar reconocimiento literario, promoción comercial y repercusión mediática. La editorial publica las novelas ganadora y finalista y organiza campañas de lanzamiento que permiten situar ambos títulos entre las novedades más visibles del mercado.

Según los datos facilitados por José Creuheras, presidente del Grupo Planeta, durante la presentación de esta edición, los libros vinculados al certamen acumulan más de 47 millones de ejemplares vendidos a lo largo de su historia.

La trayectoria del premio se remonta a 1952, cuando el editor José Manuel Lara Hernández lo creó con una dotación de 40.000 pesetas. El primer ganador fue Juan José Mira, con En la noche no hay caminos, y desde entonces el reconocimiento se ha concedido anualmente hasta alcanzar su 75.ª edición.

Entre los escritores distinguidos durante estas décadas figuran Ana María Matute, Juan Marsé, Camilo José Cela, Mario Vargas Llosa y Eduardo Mendoza, cuyos nombres forman parte de un palmarés que reúne diferentes generaciones y corrientes literarias. La evolución del certamen refleja también los cambios experimentados por el sector editorial español, en el que la repercusión pública de un autor y la capacidad de distribución de sus obras han adquirido una importancia creciente.

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¿Cuáles son los próximos pasos en la tramitación y organización del Premio Planeta tras la celebración de la gala?

Tras la gala del Premio Planeta, el proceso no termina ni para los autores premiados ni para la organización. A partir del anuncio del fallo se abre una fase intensa de formalización contractual, gestión económica, lanzamiento editorial y agenda mediática e institucional, cuyo detalle se apoya en las bases del premio y en la práctica descrita por las crónicas recientes.

1. Formalización de contratos editoriales y de derechos

Aunque en la gala se hace público el nombre del ganador y del finalista y la dotación económica —1.000.000 € para la obra ganadora y 200.000 € para la finalista en las últimas ediciones—, el premio queda jurídicamente completado después mediante la firma de la documentación correspondiente.

  • Los autores deben suscribir los contratos de edición y cesión de derechos previstos en las bases del Premio Planeta. El cobro del importe queda vinculado a esa aceptación contractual.
  • Según las bases recientes, la editorial obtiene una cesión exclusiva durante 15 años desde la firma del contrato, con alcance mundial.
  • Esa cesión incluye la explotación de la novela en formato impreso y digital, audiolibro, traducciones, distribución y comunicación pública, así como la posibilidad de desarrollar adaptaciones audiovisuales, entre otros usos.
  • Las fuentes consultadas subrayan que el premio económico no sustituye al contrato: el ganador y el finalista están obligados a firmar los documentos que articulan legalmente la relación con Editorial Planeta.
2. Cobro del premio: cuantía y encaje fiscal

Una vez firmado el marco contractual, se aborda la parte económica.

  • Las cifras anunciadas (1.000.000 € y 200.000 €) son importes brutos. La cantidad neta que percibe cada autor depende de las retenciones y de su situación fiscal.
  • El pago está ligado a la cesión de derechos descrita en las bases, por lo que no se configura como un simple “cheque” desvinculado de la explotación futura de la obra.
  • Las fuentes públicas no detallan un plazo uniforme entre la gala y el abono efectivo, que se concreta caso a caso entre la editorial, los autores y sus asesores.
3. Producción editorial y publicación de las obras

En paralelo a la formalización jurídica, se despliega el dispositivo editorial. El Premio Planeta está concebido como un gran escaparate comercial: desde 1952 se han vendido más de 47 millones de ejemplares de las obras premiadas, con una media de unos 625.000 libros por edición, según ha explicado el presidente del Grupo Planeta.

  • Editorial Planeta publica tanto la novela ganadora como la finalista.
  • Tras la gala se encadenan tareas de corrección final, maquetación, cubierta, impresión y distribución, con el objetivo de que los títulos lleguen al mercado en un lanzamiento fuerte de temporada.
  • La salida de los libros se acompasa con la visibilidad generada por la gala; las fechas exactas, tiradas y formatos se fijan internamente por la editorial para cada edición concreta.
4. Promoción, gira y explotación de la notoriedad

Una vez que los libros están en librerías, comienza para los autores una etapa de gran exposición pública:

  • Se articula una gira de promoción con entrevistas, presentaciones, actos en librerías y participación en ferias y festivales literarios.
  • La prensa describe que esta agenda puede prolongarse durante al menos seis meses, especialmente intensa en las primeras semanas tras el fallo, cuando se busca transformar el impacto mediático en ventas.
  • En este periodo se impulsan también ediciones digitales, audiolibros y negociaciones para traducciones, dentro del marco de cesión mundial de derechos.
  • Si surge interés, pueden abrirse conversaciones sobre derechos audiovisuales, igualmente contemplados en el perímetro de explotación.
5. Agenda institucional y organización del “día después”

El Premio Planeta tiene una fuerte dimensión institucional: la gala se celebra con presencia de los Reyes y de autoridades políticas y culturales, lo que amplifica su eco público. Tras la ceremonia, la organización y los galardonados mantienen una agenda muy cargada:

  • Ruedas de prensa y entrevistas con medios nacionales e internacionales en los días inmediatamente posteriores.
  • Actos con instituciones culturales, ayuntamientos y otras administraciones que, como se ha visto en eventos por el 75 aniversario, vinculan el premio con políticas de fomento de la lectura y de la industria cultural.
  • Encuentros con lectores y firmas en grandes cadenas y librerías independientes, que aprovechan el tirón del premio.

En suma, tras la gala el Premio Planeta entra en una fase de “segunda vida” en la que se consolidan los compromisos legales, se materializa el pago, se lanza el producto editorial y se explota, durante meses, la enorme visibilidad cultural e institucional que genera el fallo.

¿Puedes detallar qué dicen exactamente las bases del Premio Planeta sobre la cesión de derechos y su duración? ¿Cómo se compara la dotación económica y el modelo de explotación del Premio Planeta con otros grandes premios literarios en España? ¿Qué papel juegan las instituciones públicas y los dirigentes políticos en la gala y en los actos posteriores del Premio Planeta?

¿Cuáles son las competencias y funciones del jurado del Premio Planeta según las bases del certamen?

Según las bases oficiales del Premio Planeta, el jurado es el órgano encargado de la valoración literaria final y del fallo del certamen, pero su actuación se inserta en un procedimiento que define y controla Editorial Planeta. Sus competencias se centran en leer, evaluar, deliberar y decidir, mientras que la organización conserva la dirección del sistema de selección y votación.

En primer lugar, las bases establecen que el jurado está integrado por personalidades del mundo de la cultura y las letras, designadas libremente por Editorial Planeta. El número de miembros y su identidad puede variar según la edición, pero se mantiene la idea de un comité reducido de escritores y figuras de prestigio literario. Además, una persona de la editorial ejerce la secretaría con voz y voto, lo que refleja la estrecha conexión entre el jurado y la entidad convocante.

Sin embargo, el jurado no interviene en todas las fases del proceso. Las bases prevén una Comisión Lectora u órgano equivalente, dependiente de la organización, que se ocupa de leer el conjunto de originales admitidos a concurso y seleccionar un número limitado de novelas (habitualmente diez) que pasan a la fase final. Estas obras finalistas llegan al jurado ya filtradas, acompañadas de los informes de lectura elaborados en esa fase previa.

Sobre esta base, las competencias propias del jurado pueden resumirse en varios bloques:

  • Recepción de las obras finalistas e informes previos: el jurado recibe las novelas preseleccionadas por la Comisión Lectora y la documentación que las acompaña. Su función no es revisar todo el universo de originales, sino centrarse en esa selección final.
  • Lectura y valoración literaria: los miembros del jurado leen las obras finalistas o, al menos, se apoyan en una lectura conjunta e informes detallados, y emiten juicios de valor sobre aspectos como la calidad literaria, la solidez de la trama, la construcción de personajes, el interés narrativo o el equilibrio entre ambición literaria y potencial comercial. Esta dimensión de evaluación literaria es la esencia de su cometido.
  • Deliberación colegiada: las bases subrayan el carácter colectivo y secreto de las deliberaciones. El jurado debate los méritos comparados de las novelas finalistas, contrasta puntos de vista y trata de construir un consenso sobre qué obra es merecedora del premio y cuál debe ser finalista.
  • Votación y adopción del fallo: cuando el consenso no es posible, el jurado decide por mayoría simple. El resultado de esa votación determina la novela ganadora y la obra finalista, dentro de los límites y categorías fijados por la convocatoria.
  • Emisión del fallo definitivo: el jurado formula el fallo del premio, que las bases declaran expresamente inapelable. Es decir, una vez adoptada la decisión, no cabe recurso ni revisión dentro del propio marco del certamen.

Junto a estas funciones, las bases marcan también los límites del jurado:

  • No fija las reglas del premio: el “sistema general de análisis, calificación, selección y votación” es competencia de Editorial Planeta. El jurado aplica ese sistema, pero no lo diseña ni lo modifica.
  • No interviene en la preselección masiva: la lectura de todos los manuscritos recibidos corresponde a la organización y a la Comisión Lectora. El jurado actúa sobre un conjunto ya depurado de obras.
  • Deliberaciones secretas y fallo inapelable: las bases insisten en la confidencialidad del debate interno y en el carácter definitivo del resultado, lo que protege la autonomía del jurado en la fase final, pero también blinda el funcionamiento del premio frente a reclamaciones.
  • Responsabilidad limitada en el ámbito público: Editorial Planeta deja claro en las bases que no responde de las opiniones que el jurado o sus miembros puedan expresar sobre las obras, antes o después del fallo. Es decir, sus juicios literarios pertenecen a su propia esfera de criterio.

En conjunto, las bases del Premio Planeta configuran al jurado como el órgano que toma la decisión literaria última —lectura, valoración, deliberación y fallo entre las novelas finalistas— mientras que la editorial conserva la dirección organizativa, la definición del procedimiento y el control de la fase de preselección y de las propias reglas del certamen.

¿Puedes explicarme con ejemplos concretos cómo se articula la relación entre la Comisión Lectora y el jurado del Premio Planeta según las bases? ¿Qué diferencias hay entre las funciones del jurado del Premio Planeta y las de otros grandes premios literarios españoles regulados por convocatorias públicas? ¿Hasta qué punto el carácter inapelable del fallo del jurado podría entrar en tensión con la normativa general de concursos en España?

¿Cuál ha sido la trayectoria profesional y literaria de Juan del Val antes de ganar el Premio Planeta 2025?

Antes de ganar el Premio Planeta 2025 por Vera, una historia de amor, Juan del Val había construido una trayectoria singular que mezcla oficios manuales, periodismo, guion, radio, televisión y una carrera literaria cada vez más consolidada. Su figura pública de tertuliano polémico es solo la parte visible de un recorrido largo y bastante poco académico.

Primeros años y entrada en el periodismo

Nacido en Madrid en 1970, Juan del Val abandonó los estudios antes de pasar por la universidad y, según él mismo ha contado en varias entrevistas, trabajó de joven en la construcción, llegando a ejercer como peón de albañil. Ese origen obrero y la sensación de “ir a contracorriente” en una familia donde casi todos tenían estudios superiores se ha convertido después en uno de los núcleos de su relato autobiográfico.

Su puerta de entrada al mundo de la comunicación fue el periodismo especializado en tauromaquia. Empezó en una posición técnica, como maquetador en el diario El Independiente, y a partir de ahí fue vinculándose a secciones taurinas y deportivas en distintos medios. Desde muy pronto combinó tareas de redacción con labores más discretas de cierre, edición y producción, lo que le dio un conocimiento amplio del funcionamiento interno de las redacciones.

A lo largo de esos años colaboró con medios escritos y publicaciones taurinas y amplió su perfil en radio, participando en espacios de emisoras como Radio Nacional de España y otras cadenas generalistas. Ese bagaje en la radio, donde el comentario de actualidad y el ritmo de tertulia son esenciales, será el germen de la voz directa y conversacional que luego trasladará a sus libros.

Guion, producción y salto a la televisión generalista

En paralelo al periodismo, Del Val se fue especializando en el ámbito audiovisual. Trabajó como guionista, director y productor en diferentes cadenas —TVE, Canal 9, Telecinco, Antena 3, laSexta o plataformas de pago—, casi siempre vinculado a programas de entretenimiento y magazines de actualidad. Ese trabajo detrás de las cámaras le permitió conocer las lógicas de la televisión comercial y el peso de la audiencia, algo que después aparece como telón de fondo en varias de sus novelas.

El giro hacia la exposición pública llega cuando pasa de estar en la trastienda a convertirse en colaborador en pantalla. Su participación como tertuliano en El Hormiguero (Antena 3) lo convierte en un rostro reconocible: un comentarista con tono irónico, a menudo provocador, que opina sin demasiados filtros sobre la actualidad política y social. Esa visibilidad se amplía con su presencia en otros formatos y colaboraciones, también junto a su esposa, la periodista y presentadora Nuria Roca.

Al mismo tiempo se mantiene activo en radio y prensa, con colaboraciones en distintas emisoras y columnas de opinión, consolidando una imagen de autor que se mueve con comodidad entre el comentario político, la cultura popular y la crónica de costumbres urbanas.

Inicios y consolidación como novelista

La carrera literaria de Juan del Val arranca de la mano de Nuria Roca. Juntos publican en 2011 Para Ana (de tu muerto), una novela construida a cuatro manos que mezcla humor, romanticismo y observación de las relaciones de pareja. Un año después repiten fórmula con Lo inevitable del amor, donde vuelven sobre las imperfecciones, contradicciones y autoengaños propios de la vida sentimental adulta.

A partir de ahí, Del Val inicia un camino más claramente personal. En 2017 publica Parece mentira, considerada su primera gran novela en solitario, con un fuerte componente autobiográfico: un adolescente problemático, sin estudios reglados, que encadena trabajos precarios hasta abrirse paso en el periodismo y los medios. El libro funciona como ajuste de cuentas con su propio pasado y como declaración de estilo: lenguaje coloquial, mirada descarnada sobre sí mismo y una mezcla de crudeza y humor.

El salto definitivo a la primera línea literaria llega con Candela (2019). La novela, centrada en una mujer que regenta un bar de barrio junto a su madre y su abuela, aborda la soledad, la familia elegida y la frustración vital desde una perspectiva cotidiana pero muy emocional. Su recepción es excelente y la obra obtiene el Premio Primavera de Novela, lo que sitúa a Del Val como un autor de éxito más allá de su fama televisiva.

En Delparaíso (2021) desplaza el foco hacia una urbanización de lujo, donde explora la hipocresía, las diferencias de clase y los secretos que conviven tras la fachada del éxito económico. El escenario —un “paraíso” residencial cerrado— le sirve para criticar, desde dentro, cierta cultura del bienestar aspiracional. Más tarde, con Bocabesada (2023), continúa indagando en las relaciones personales, el deseo, la fragilidad de la identidad y los entornos ligados a la comunicación y la vida pública, consolidando un universo propio donde casi siempre hay ecos de su biografía y de la fauna mediática que conoce de cerca.

Reconocimientos y perfil público antes del Planeta

Antes de obtener el Premio Planeta, Del Val ya había recibido otros reconocimientos. Además del Premio Primavera por Candela, fue distinguido, por ejemplo, con el Premio Andalucía de la Tauromaquia 2025 en la categoría de promoción, por su defensa de la tauromaquia en programas de gran audiencia como El Hormiguero o La Roca, según recogía la Junta de Andalucía.

En el momento en que gana el Planeta con Vera, una historia de amor, su perfil ya era el de un autor con varias novelas de éxito comercial, traducidas en buenas ventas y adaptaciones en marcha, y al mismo tiempo el de un opinador mediático acostumbrado a la controversia. El galardón no inaugura su carrera literaria, sino que coroa un proceso de más de una década en la que pasó de ser “el guionista de la tele” y el tertuliano incendiario a un novelista reconocible, con un registro muy personal basado en la mezcla de experiencia propia, observación social y una prosa pensada para llegar a un público amplio.

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