La comisión independiente creada por el Gobierno de Nigeria para esclarecer la muerte bajo custodia de 37 presuntos mineros ilegales, entre ellos 14 menores, ha determinado que los fallecimientos se debieron a negligencia de la Policía en un centro de detención del estado de Níger, en el oeste del país, y no a una supuesta enfermedad, como sostuvieron inicialmente los agentes.
Según el informe del organismo, citado por el diario nigeriano “Punch”, las víctimas habrían perdido la vida por asfixia provocada por la masificación de las celdas durante la noche del 17 de septiembre, mientras permanecían arrestadas en una comisaría de la ciudad de Minna.
El documento subraya que todas las muertes, incluidas las de los 14 menores, eran perfectamente evitables y plantea el pago de una compensación de 1.400 millones de nairas (alrededor de 950.000 euros) a los familiares de los fallecidos.
El presidente del comité y ex subdirector general del Departamento de Servicios Estatales, Jonathan Kure, ha trasladado las conclusiones al ministro del Interior, Olubunmi Tunji Ojo, y ha propuesto la destitución inmediata del comandante de la defensa civil nigeriana en el estado de Níger, “así como de todos los demás oficiales que estuvieron directamente involucrados en la detención y posterior muerte de los mineros”.
El titular de Interior ha respaldado íntegramente las sugerencias del comité y ha ordenado también la suspensión inmediata de todos los agentes implicados en la limpieza del centro de detención que, según la investigación, habría tenido como objetivo eliminar pruebas.