Al menos siete personas han resultado heridas este sábado en una nueva ronda de bombardeos israelíes en el sur de Líbano, a pesar de que el alto el fuego sigue vigente de forma oficial.
El Ejército israelí ha indicado que llevó a cabo una operación contra presuntos integrantes de la milicia de Hezbolá que, según su versión, estarían moviendo armamento dentro de la franja de seguridad controlada militarmente por Israel en el sur del país vecino.
El ataque tuvo lugar en la localidad de Mansuri, en las proximidades de la ciudad de Tiro, de acuerdo con la información difundida por la agencia de noticias oficial libanesa, NNA. Dos de los heridos fueron atendidos en el mismo punto del bombardeo, mientras que los otros cinco tuvieron que ser evacuados a distintos hospitales de la región.
Según el relato de las autoridades israelíes, los sospechosos fueron detectados por unidades de la División Galilea cuando entraban en la zona de seguridad a bordo de un vehículo y trasladaban varios misiles anticarro al interior de un edificio. Posteriormente, la Fuerza Aérea israelí atacó la construcción "para eliminar la amenaza" y después informó de "explosiones secundarias" que confirmarían la presencia de material explosivo en el lugar.