Ocho personas, entre ellas seis menores, han perdido la vida este viernes tras ser encontradas con heridas de arma de fuego en una vivienda de Grand Haven, en el estado de Michigan, en el noreste de Estados Unidos. El hallazgo se produjo después de que los servicios de emergencia recibieran varios avisos por un posible incendio en la casa, según han indicado las autoridades locales.
Según Jake Sparks, sheriff del condado de Ottawa (provincia canadiense fronteriza con Estados Unidos), la investigación se presenta por el momento como “complicada”, y ha confirmado que los bomberos acudieron a la zona por la mañana tras recibir alertas de humo, aunque no pudieron localizar ningún incendio en la vivienda. Varias horas después, ha asegurado, los bomberos regresaron tras recibir avisos de humo blanco saliendo de la misma zona.
“Cuando entraron, se dieron cuenta de que había varias personas fallecidas dentro de la casa”, ha confirmado Sparks en declaraciones a los medios de comunicación.
Los investigadores han señalado que en el interior se localizaron ocho cuerpos, de los cuales seis corresponden a niños de entre 5 y 15 años. Aunque las víctimas aún no han sido plenamente identificadas, se sospecha que todos formaban parte de la misma familia.
“Aún no se han determinado las causas de la muerte”, ha declarado Sparks, aunque se baraja la posibilidad de que el incendio haya sido provocado intencionadamente posterior a un posible homicidio o suicidio. Aunque, ha recalcado, “la investigación se encuentra en una etapa temprana”.