El primer ministro de Polonia, Donald Tusk, ha anunciado este martes que su Ejecutivo está elaborando un proyecto de resolución destinado a poner en marcha una serie de medidas que faciliten la instalación en el país de una base militar permanente de Estados Unidos. Este objetivo, ya declarado como una de las prioridades de su Gobierno, se enmarca en el actual proceso de reajuste de la presencia estadounidense en Europa.
“Se trata de crear las condiciones logísticas, financieras, organizativas y de alojamiento necesarias. Contrariamente a lo que pueda parecer, es una tarea organizativa y financiera muy seria”, ha afirmado Tusk en declaraciones recogidas por la agencia de noticias PAP.
“Si de verdad queremos una base permanente, debemos empezar a preparar a Polonia para ello”, ha insistido el jefe del Gobierno polaco, subrayando que el país debe adelantarse a cualquier decisión que pueda adoptar Washington.
Tusk ha elogiado la labor previa del ministro de Defensa, Wladyslaw Kosiniak-Kamysz, que ya trabaja en ordenar todos los aspectos necesarios ante una posible luz verde por parte de Estados Unidos. “Gracias a esto, nadie tendrá excusa para decir: ‘Polonia no está preparada, así que quizás otro país debería estarlo’”, ha señalado.
A comienzos de junio, las autoridades polacas confirmaron que habían trasladado formalmente a Washington la propuesta para albergar en su territorio una nueva base militar estadounidense de carácter permanente.
Kosiniak-Kamysz reveló que había presentado esta iniciativa al secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, defendiendo que contar con una Polonia “segura” implica disponer de “un Ejército fuerte, una sociedad fuerte y también alianzas fuertes”.
Esta propuesta se suma a la reciente decisión del presidente estadounidense, Donald Trump, de enviar 5.000 militares adicionales del Ejército norteamericano a Polonia, como parte de un reajuste de su despliegue en Europa tras la retirada de tropas de Alemania.