El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, ha criticado con dureza la gestión de los flujos migratorios en varios países europeos y ha puesto el foco en España tras la reciente entrada masiva de personas migrantes en la ciudad autónoma de Ceuta, al advertir que “ningún país puede permitirse dejar que entre en masa cualquiera que desee hacerlo”.
Interrogado en la cadena Fox News sobre distintos retos que afronta el continente europeo —entre ellos, la inmigración— por un presentador que no mencionó en ningún momento a España, Rubio ha recalcado que “Europa se enfrenta a grandes desafíos” y ha apuntado que “todos hemos visto las imágenes, por ejemplo, de lo que está ocurriendo en España”, en clara referencia al episodio de llegadas desde territorio marroquí registrado dos meses antes.
El dirigente estadounidense ha insistido en que “ningún país --ningún país responsable y gobernado por personas responsables-- puede permitirse tener las fronteras totalmente abiertas y dejar que entre en masa cualquiera que desee hacerlo”, dejando claro su rechazo a los modelos de fronteras abiertas.
Tras defender que “no se puede inundar a países con flujos migratorios”, Rubio ha recordado que Estados Unidos “se construyó sobre la inmigración”, pero ha matizado que, a su juicio, ésta “debe llevarse a cabo mediante un proceso ordenado en el que se pueda decidir quién entra, contar con información detallada sobre esas personas y seleccionar a quiénes y a cuántas personas se permite ingresar cada año”. “Esto es migración adecuada, inmigración adecuada”, ha enfatizado.
En contraste con ese modelo, ha denunciado que “lo que hemos visto en el conjunto de Occidente, y lo que presenciamos en Estados Unidos durante la administración anterior (la demócrata de Joe Biden), es una afluencia incontrolada de personas”, que, según su criterio, desborda la capacidad de respuesta de los Estados.
Para ilustrar su postura, Rubio ha recurrido a una imagen gráfica: “No estoy en contra de la lluvia, sino de las inundaciones”. “Lo mismo diría respecto a la inmigración y la migración masiva”, ha añadido, equiparando los flujos descontrolados con un fenómeno que termina causando daños.
En esta línea, ha sostenido que “la migración masiva resulta tremendamente costosa para cualquier sociedad” y que, “sencillamente, no es sostenible a largo plazo”. A su entender, “creo que los países europeos lo están aprendiendo ahora”, al tiempo que ha asegurado que “Estados Unidos lo aprendió tras cuatro años de Administración (del ex presidente Joe) Biden”.