Al menos siete personas han perdido la vida y otras tres han resultado heridas este sábado tras un bombardeo aéreo israelí sobre la localidad libanesa de Ansar, situada en el distrito de Nabatiye, en la gobernación del mismo nombre, en el sur del país, pese al acuerdo de alto el fuego suscrito en junio entre Líbano e Israel.
Los equipos de emergencias y rescate se encontraban trabajando en la zona para retirar los escombros del inmueble arrasado y recuperar los cuerpos, además de trasladar los cadáveres y los heridos a centros médicos cercanos, de acuerdo con la información difundida por la agencia de noticias libanesa NNA.
Al mismo tiempo, aviones de combate israelíes han efectuado nuevos ataques aéreos sobre la estratégica colina de Ali al Taher --descrita por el Ejército de Israel como un importante “bastión” del partido-milicia chií Hezbolá-- en las inmediaciones de Nabatiye al Fauqa.
Las autoridades libanesas cifran en más de 4.300 los fallecidos y en unas 12.200 las personas heridas a causa de las operaciones del Ejército de Israel contra territorio libanés desde el 2 de marzo, fecha en la que se reanudaron los enfrentamientos con Hezbolá.
Los bombardeos prosiguen a pesar del acuerdo alcanzado con el Gobierno libanés, que contempla el desarme de Hezbolá y una retirada progresiva del Ejército en el sur del Líbano. Israel sostiene que continúa actuando, aun con el alto el fuego vigente y en pleno diálogo sobre el plan de desarme, al argumentar la presencia de “infraestructura terrorista” del grupo que, según afirma, representa una amenaza directa para sus fuerzas.