El exmagistrado del Consejo Nacional Electoral Luis Guillermo Pérez ha interpuesto una demanda para que se declare la inhabilitación del aspirante presidencial Abelardo de la Espriella, alegando que su doble nacionalidad colombiana y estadounidense supone un conflicto de intereses que podría comprometer la soberanía del país.
En el escrito, Pérez sostiene que De la Espriella ha evidenciado un constante menosprecio hacia las comunidades afrodescendientes, la población campesina y los sectores con menos recursos económicos. Del mismo modo, arremetió contra el lema de campaña “Firmes por la patria”, poniendo en duda si los intereses del candidato se alinean realmente con Colombia o con Estados Unidos.
La controversia en torno a la nacionalidad estadounidense de De la Espriella se intensificó tras la publicación de un comunicado firmado por veinte exmagistrados de la Corte Constitucional, la Corte Suprema de Justicia, el Consejo de Estado, la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) y otros juristas.
Aunque los firmantes reconocen que la Constitución colombiana admite de manera general la doble nacionalidad, consideran que la ciudadanía estadounidense obtenida mediante naturalización resulta incompatible con el ejercicio de la Presidencia de la República.
En particular, advierten de que el juramento de lealtad a Estados Unidos, requisito indispensable para acceder a esa ciudadanía, inhabilita a cualquier persona para dirigir el Estado colombiano, puesto que los compromisos y renuncias exigidos por el gobierno norteamericano entrarían en colisión directa con la soberanía nacional y con los deberes propios de la jefatura de Estado en Colombia.
En la demanda presentada, el exmagistrado del Consejo Nacional Electoral reitera que la doble ciudadanía de De la Espriella (colombiana y estadounidense) abriría la puerta a un conflicto de lealtades que afectaría la defensa de los intereses nacionales.
Pérez insiste además en que el comportamiento y las declaraciones del candidato reflejan desdén hacia “las comunidades afro, los campesinos y las personas de escasos recursos”, y vuelve a cuestionar el eslogan “Firmes por la patria”, al considerar legítimo preguntarse a qué patria se refiere y si podría representar de forma auténtica a Colombia teniendo también ciudadanía norteamericana.