El primer ministro británico, Keir Starmer, ha asegurado este sábado que el Gobierno presentará su renovado plan de gasto en defensa antes de que dé comienzo la próxima cumbre de la OTAN en Ankara (Turquía), prevista para el 7 de julio.
Starmer trasladó esta garantía al secretario general de la OTAN, Mark Rutte, durante la conversación telefónica que ambos mantuvieron hoy, centrada en gran medida en este programa de inversión militar. El plan es clave para aplicar el objetivo de la Alianza asumido por el propio Starmer, que prevé elevar el gasto en defensa del 2,6% del PIB en 2027 al 3,5% en 2035.
En esta llamada, el primer ministro volvió a reafirmar su promesa de alcanzar el 3% del PIB destinado a defensa en el próximo Parlamento, subrayando que “la seguridad nacional seguirá siendo la principal prioridad del Gobierno, respaldada por las decisiones estrictas necesarias para lograrla”, según recoge el comunicado difundido por Downing Street.
Este debate se produce después de que el ministro de Defensa, John Healey, anunciara el jueves su dimisión en medio de un enfrentamiento interno sobre el nivel de gasto militar en el país, denunciando que no se están asignando los fondos suficientes para garantizar la protección del territorio británico.
Healey hizo pública en redes sociales su carta de renuncia, remitida al primer ministro británico, en pleno bloqueo de las negociaciones entre los departamentos de Defensa y Finanzas sobre la forma de financiar la ampliación del presupuesto militar, un desencuentro que ha terminado por retrasar la aprobación del Plan de Inversión en Defensa.