El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha comunicado este domingo una “reducción sustancial” de los habituales ejercicios militares conjuntos que Washington realiza con Corea del Sur.
En un mensaje difundido en redes sociales, el mandatario detalla tres razones principales para justificar este giro: la “muy buena relación” que asegura mantener con el líder norcoreano, Kim Jong Un; el elevado coste económico de las maniobras y las reticencias del Gobierno de Seúl a implicarse en la guerra contra Irán.
“Basándome en mi excelente relación con Kim Jong Un, de Corea del Norte, no me complace que Estados Unidos haya accedido hace tiempo a participar en ejercicios militares conjuntos con Corea del Sur”, ha señalado Trump, al referirse a unas maniobras que “no solo son costosos, con gran parte de los gastos sufragados por Estados Unidos”.
Estos ejercicios, considerados durante años un elemento estratégico clave en el equilibrio militar del Indo-Pacífico, envían, según Trump, una señal “totalmente inapropiada y hostil a un país que”, Corea del Norte que, según Trump, se ha mostrado “pacífico y respetuoso” desde que regresó al poder.
Asimismo, y “aunque no guarda mucha relación”, Trump ha reprochado al presidente surcoreano, Lee Jae Myung, su negativa a sumarse a la “desnuclearización” de la República Islámica de Irán, expresión con la que el propio Trump se refirió en un primer momento a las conversaciones con Teherán sobre su programa nuclear y, posteriormente, al objetivo central de la campaña militar que Estados Unidos mantiene contra el país desde febrero.