Los jefes de Gobierno de 22 Estados miembros de la Unión Europea -de los 26 que lo conforman, y donde se encuentra España-, han plantado cara al Gobierno de Pedro Sánchez, alertando de que medidas como la regularización de un "número muy elevado" de personas inmigrantes pueden funcionar como "factores de atracción", relacionando así, de este modo, la crisis registrada en Ceuta con la reciente sentencia del Tribunal Supremo que ratifica que la normativa española de extranjería no ampara las conocidas como devoluciones en caliente. Según sostienen, este fallo habría sido utilizado para "desencadenar este ataque" y "abusar" del sistema europeo de migración y asilo.
Esta mañana, Pedro Sánchez ha enviado una carta, a cuyo contenido ha acceso DEMÓCRATA, donde ha trasladado su malestar por la actitud de algunos países ante la crisis migratoria de Ceuta. La entrada masiva de personas en la ciudad autónoma ha convertido la frontera con Marruecos en un asunto de alcance europeo y ha llevado al Ejecutivo a reclamar una respuesta coordinada de la Unión Europea. (((Consulte aquí el directo de la crisis migratoria de Ceuta)))
En la misiva, Sánchez pide la convocatoria de una reunión de los ministros de Interior de la UE, con el objetivo de analizar lo ocurrido, reforzar la cooperación entre Estados miembros y fijar una posición común ante una crisis que España considera que no afecta únicamente a su territorio, sino también a una frontera exterior europea.
La respuesta a Sánchez
En respuesta a la misiva española, los mandatarios han remitido otra carta a remitida a los presidentes del Consejo Europeo y de la Comisión Europea, António Costa y Ursula von der Leyen, así como al primer ministro irlandés, Micheál Martin, cuyo país ostenta la Presidencia rotatoria del Consejo de la UE, reclamando la celebración urgente de una videoconferencia de los ministros de Interior y avisando de que están preparados para "reforzar o reintroducir controles temporales" en las fronteras internas para contener eventuales movimientos secundarios, pese a que todavía no se ha constatado ningún desplazamiento no autorizado desde la ciudad autónoma hacia otros países europeos.
"No podemos permitir que los cruces masivos descontrolados, la instrumentalización de la migración u otras amenazas híbridas creen la percepción de que es posible entrar ilegalmente en la Unión Europea", subrayan los firmantes, que ven especialmente preocupante que cale la idea de que "la entrada ilegal de un migrante puede convertirse en una estancia legal".
Cómo frenar nuevos intentos
Consideran que esta percepción podría alentar nuevos intentos de entrada, minar la confianza en la política migratoria común y generar "repercusiones para todos los Estados miembro". Por ello, reclaman que la Unión Europea asuma su obligación de "disuadir eficazmente y combatir sin descanso la migración ilegal", actuando de forma coordinada, reforzando la protección de las fronteras exteriores y revisando "todas las políticas que puedan servir como factores de atracción".
La misiva está firmada por los líderes de Italia, Alemania, Austria, Bélgica, Bulgaria, Croacia, Chipre, Dinamarca, Eslovaquia, Eslovenia, Estonia, Finlandia, Grecia, Hungría, Letonia, Lituania, Malta, Países Bajos, Polonia, República Checa, Rumanía y Suecia. Muchos de estos gobiernos ya venían reclamando una respuesta más dura a nivel europeo y algunos, como el Ejecutivo de Giorgia Meloni, han llegado a plantear el restablecimiento de controles fronterizos internos o incluso que se analizara la suspensión de España del espacio Schengen.
Francia, en cambio, ha rechazado "absolutamente" esta opción, tal y como ha confirmado su ministro del Interior, Laurent Nuñez, que además ha reivindicado la "muy, muy, muy buena cooperación" bilateral con España en materia migratoria. París se desmarca así de la iniciativa, a la que tampoco se han adherido Irlanda, Luxemburgo y Portugal.
Exigen una reunión urgente de los ministros de Interior
En el texto, los dirigentes europeos también destacan la colaboración entre España y Marruecos para facilitar el rápido retorno de las personas que entraron en Ceuta y confían en que, con el apoyo de la Unión, la situación quede "completamente bajo control". "Los acontecimientos de los últimos días requieren una respuesta europea inmediata y coordinada", remarcan.
Por este motivo, solicitan a la Presidencia irlandesa del Consejo de la UE que convoque "con carácter urgente" una reunión extraordinaria de los titulares de Interior con el fin de realizar una evaluación conjunta de la crisis, pactar una respuesta coordinada y activar con rapidez los instrumentos comunitarios disponibles. Además, reclaman prestar a España el respaldo necesario para "restablecer el control efectivo" de la frontera exterior y evitar "nuevos cruces descontrolados".
Esta misma petición ya había sido trasladada horas antes por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a las instituciones comunitarias, con el propósito de articular una "respuesta común" ante la crisis. El jefe del Ejecutivo había manifestado su "seria preocupación" por la reacción de algunos gobiernos europeos y denunciado una respuesta "asimétrica" basada, a su entender, en "prejuicios, noticias falsas, ignorancia o intereses políticos".
El líder socialista ha censurado a los gobiernos que han optado por "atacar a España" y proponer su exclusión temporal del espacio Schengen, una postura que considera contraria al Derecho europeo y a los principios de solidaridad de la UE. Al mismo tiempo, ha defendido la gestión de la crisis junto a Marruecos, que ha permitido "retornar a la práctica totalidad de los migrantes que cruzaron de forma irregular" y "evitar cualquier movimiento posterior no autorizado hacia la Europa continental".
Bruselas respalda la petición y estudia próximos pasos
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha confirmado que ha recibido "cartas de varios líderes" y ha acogido "favorablemente" la propuesta de celebrar una videoconferencia extraordinaria para analizar lo sucedido, al tiempo que ha defendido la necesidad de extraer "lecciones" de la crisis con el fin de "reforzar la resiliencia europea".
"La lucha contra la migración ilegal exige solidaridad y una respuesta europea unida", ha señalado la dirigente alemana, que ha calificado como una "buena noticia" el retorno de la gran mayoría de las personas que cruzaron hacia el enclave español. A su juicio, esto demuestra que la UE cuenta con un sistema "sólido" de control de sus fronteras exteriores, "aunque debe reforzarse aún más" y mantenerse una estrecha coordinación entre todas las autoridades implicadas.
La convocatoria de ministros, aún sin confirmación
No obstante, fuentes de la Presidencia irlandesa del Consejo de la UE han matizado que, por ahora, solo está prevista una reunión del mecanismo europeo de respuesta política a las crisis (IPCR), a nivel de expertos de los Estados miembro, para este sábado, así como un encuentro de los embajadores de los Veintisiete programado para el próximo lunes. De momento, no se ha confirmado formalmente la convocatoria extraordinaria de los ministros de Interior.