El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha expresado este sábado su reconocimiento a Estados Unidos por la "firme decisión" de autorizar la venta a Ucrania de 500 misiles interceptores para los sistemas de defensa aérea Patriot, valorados en torno a 2.000 millones de euros. Al mismo tiempo, ha instado a Washington a acortar al máximo los plazos previstos para el envío de este armamento clave.
En un mensaje difundido en sus redes sociales, el mandatario ha destacado que "Una decisión firme del Departamento de Estado de EE.UU (...) 500 interceptores es una cantidad sustancial, y muy pronto --este invierno-- podrían conformar un paquete de defensa altamente efectivo. (...) Sin embargo, se ha estipulado que las entregas podrán comenzar en unos años. Pedimos a nuestros socios estadounidenses que busquen una solución para este momento en el que existe un peligro real y una necesidad real de utilizar los interceptores".
Zelenski ha acogido con satisfacción la aprobación por parte de la Casa Blanca, pero ha recalcado que la prioridad es disponer de estos medios "en el mismo instante en el que la amenaza" rusa se mantiene activa. A su juicio, Moscú tratará de paralizar las principales ciudades ucranianas durante el próximo invierno y afianzar sus posiciones de cara a un posible proceso de negociación de paz.
En este sentido, el presidente ha reiterado que "Ucrania agradece al Departamento de Estado de EE. UU. y a la Administración estadounidense en general por conceder esta autorización. Pero pedimos decisiones que puedan garantizar la protección de vidas, no pasado mañana ni en algún momento posterior, sino en el mismo instante en que la amenaza está presente".
Como "enfoque adecuado", Zelenski ha planteado priorizar el suministro a Kiev de misiles Patriot procedentes de los depósitos que Estados Unidos mantiene en territorio europeo. Según su propuesta, "Más adelante", esos arsenales podrían reponerse con el apoyo de Ucrania. "Y es totalmente factible", ha remachado.
En cuanto a la financiación, las autoridades ucranianas costearán la operación mediante aportaciones de Canadá, Alemania y Noruega canalizadas a través del programa JUMPSTART, además de recursos propios sufragados con el Préstamo de Apoyo a Ucrania de la Unión Europea. El Departamento de Estado ha precisado que "No se utilizarán fondos estadounidenses en esta venta".
El país prácticamente ha agotado sus existencias de misiles Patriot y esta operación supone un alivio inmediato para el escudo antiaéreo de Kiev. El acuerdo incluye la compra de la variante PAC-3 MSE, la versión más avanzada actualmente en servicio y una de las pocas capacidades defensivas capaces de interceptar misiles balísticos entrantes.