Saber cuánto se cobrará al jubilarse requiere algo más que conocer el último sueldo. La Seguridad Social dispone de un simulador que utiliza los datos que tiene registrados del trabajador para estimar tanto la fecha de acceso a la jubilación como la cuantía aproximada de la pensión.
La herramienta también permite modificar determinadas hipótesis sobre el futuro laboral. Esa posibilidad resulta útil para comparar escenarios sin presentar todavía una solicitud de jubilación.
Cómo entrar en el simulador oficial
El acceso se realiza desde el servicio de simulación de pensión de jubilación de la Seguridad Social. Entre los métodos de identificación disponibles figuran Cl@ve, certificado digital, DNI electrónico y SMS.
Para utilizar el SMS, el teléfono debe coincidir con el comunicado a la Seguridad Social. Si se ha cambiado de número, conviene actualizarlo previamente a través de Importass.
Una vez identificado, el usuario debe acceder a la opción de simular su jubilación y completar la información que solicite la aplicación. El resultado puede descargarse en un informe PDF para guardarlo y revisarlo posteriormente.
Qué datos utiliza para calcular la pensión
La simulación parte de la información real que consta en las bases de datos de la Seguridad Social en el momento de la consulta.
A partir de esa fecha, proyecta la situación laboral hacia el futuro. También permite introducir cambios, como un periodo de desempleo, una modificación de la base de cotización o el alta en otro régimen.
Aquí está una de las claves para interpretar el resultado: una parte del cálculo se apoya en datos ya registrados y otra en hipótesis sobre lo que ocurrirá hasta la jubilación.
Cómo comparar dos escenarios sin confundirse
Para que la comparación sea útil, conviene modificar una sola variable cada vez. Por ejemplo, guardar primero la simulación inicial y después comprobar qué sucede al cambiar la trayectoria laboral prevista.
También es recomendable anotar la fecha de cada consulta. Dos estimaciones realizadas en momentos diferentes pueden incorporar nuevas cotizaciones o datos actualizados.
El importe obtenido es una estimación. No sustituye la resolución que reconocerá la pensión cuando se solicite ni convierte en definitivas las hipótesis introducidas.
Antes de tomar una decisión, merece la pena revisar la vida laboral y las bases de cotización. Si faltan periodos o aparecen importes incorrectos, el primer paso es aclarar esos datos.