Albares reivindica que el feminismo es una cuestión de todos y lo define como la causa más justa

Albares cierra la V Conferencia de Política Exterior Feminista defendiendo el feminismo como causa justa y clave para la democracia y la igualdad.

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El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, ha subrayado que el feminismo no solo es “la causa más justa” sino también “una cuestión de todos”, al considerar que “no hay democracia sin igualdad”.

Con este mensaje ha puesto fin a las dos jornadas de la V Conferencia ministerial de política exterior feminista, en la que han tomado parte cerca de 60 países —solo dos representados por su ministra de Exteriores— y unas 300 personas, y que ha concluido con la aprobación de una declaración política.

“Hemos demostrado que el feminismo es la senda indispensable para construir un mundo como lo queremos, un mundo pacífico, un mundo justo, un mundo sostenible”, ha destacado el titular de Exteriores, que ha reiterado que esta es “la causa más justa” porque es la “causa de la justicia, de la libertad”. “Es la causa de la humanidad”, ha remachado.

Según ha explicado, la Declaración de Madrid “incorpora una defensa explícita de la democracia, el Estado de derecho y el sistema multilateral como condiciones indispensables para la igualdad de género y para el disfrute efectivo de los Derechos Humanos” en un contexto en el que, ha advertido, “estamos presenciando retrocesos” en los derechos de las mujeres.

“No hay democracia sin igualdad, no hay tampoco sin igualdad Estado de Derecho ni sistema multilateral basado en reglas”, ha añadido, lamentando que hoy en día “la agenda de la guerra, la agenda reaccionaria, quiere devolvernos a tiempos que pensábamos que probablemente estaban superados”.

Para Albares, el feminismo “es una cuestión de todos y de todas”. “Es un proyecto común que nos interpela a todos”, ha recalcado. Por ello, la declaración incorpora “una dimensión innovadora que reconoce el papel de los hombres y de los niños como aliados, como beneficiarios y como agentes de cambio”.

“El feminismo es para todos, es el progreso de toda la sociedad. Nos hace a todos más justos, más avanzados, más dignos. Cuando avanzan los derechos de las mujeres, avanzan los derechos de toda la sociedad”, ha reiterado.

“Concluimos aquí esta V Conferencia de Política Exterior Feminista”, ha señalado el ministro, que ha cedido el testigo a Marruecos para la próxima edición, “sabiendo que somos más quienes creemos en este camino feminista que conquista derechos”. “Somos más quienes decimos que el feminismo mejora las vidas y somos más quienes vamos a seguir trabajando día a día para que las generaciones de mañana vivan en igualdad real”.

Declaración de Madrid y países firmantes

La cita celebrada en España, continuación de las conferencias organizadas previamente en Alemania, Países Bajos, México y Francia, ha concluido con una declaración que han firmado por ahora 28 países, tres menos que los que respaldaron el texto acordado en la última reunión de octubre en París.

De acuerdo con el Ministerio de Asuntos Exteriores, los Estados que se han adherido son España, Albania, Andorra, Armenia, Bélgica, Cabo Verde, Canadá, Chipre, Colombia, Estonia, Francia, Irlanda, Islandia, Lituania, Luxemburgo, Macedonia del Norte, México, Moldavia, Montenegro, Noruega, Portugal, Reino Unido, Ruanda, Tailandia, Timor Oriental, Túnez, Ucrania y Uruguay.

Entre sus compromisos, los firmantes se obligan a “defender el derecho de las mujeres y las niñas en toda su diversidad a la autonomía corporal para tomar decisiones informadas sobre sus vidas y cuerpos, libres de coerción, discriminación y violencia y seguir garantizando y avanzando en salud sexual y reproductiva y derechos como algo esencial para alcanzar la igualdad de género”.

El Gobierno de Andorra, cuya ministra de Exteriores ha estado presente en la conferencia, ha precisado en una nota a pie de página de la declaración que interpreta este apartado “conforme a su Constitución, su legislación internacional y sus compromisos internacionales existentes”, teniendo en cuenta que el aborto es ilegal en todos los supuestos en el Principado.

Asimismo, los países firmantes se comprometen a “adoptar las medidas adecuadas para crear un entorno seguro y libre de violencia para todas las mujeres y niñas y adoptar, financiar e implementar planes de acción nacionales hacia la eliminación de todas las formas de violencia de género contra mujeres y niñas”, citando expresamente la violación, el acoso, la trata de personas, la explotación sexual y el feminicidio.

Del mismo modo, reconocen “la existencia de diversas formas de familias, que deben ser protegidas por los estados y respetadas por las sociedades como palanca para la igualdad de género”.

Por último, la declaración apuesta por “establecer una paz justa y duradera, fundamentada en el pleno respeto de la igualdad soberana de todos los estados miembros, los principios de igualdad de derecho y de autodeterminación de los pueblos y la obligación de contenerse de la amenaza del uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado”.