La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, sostiene que “el sanchismo está destruido” y que su única estrategia es “intentar comprar unas elecciones” para que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, no pierda el poder en los comicios del 29 de noviembre, “fiel a su estilo” que no acepta “las reglas” y es “profundamente antidemocrático”. Según Ayuso, el jefe del Ejecutivo se resiste a abandonar La Moncloa recurriendo a tácticas que, a su juicio, desbordan los límites democráticos.
Ayuso ha realizado estas declaraciones durante el acto de presentación de la candidatura por Madrid para las elecciones del 29N del líder 'popular', Alberto Núñez Feijóo. En este contexto, ha asegurado que en la próxima cita con las urnas se pondrá punto final a “una etapa tan triste y decadente” con Sánchez al frente, que, en su opinión, ha dejado “un panorama desolador” con sus planes de “romper el modelo territorial y de convivencia de la Transición”. La dirigente madrileña ha insistido en que el proyecto del actual Gobierno ha erosionado los consensos que surgieron tras la Transición.
En su intervención, la presidenta madrileña ha reivindicado la necesidad de una alternativa basada en principios liberales y en la movilización del electorado. “Debemos ser generosos con una forma de ver el mundo que se defiende desde la mirada liberal de la vida. Pero solo desde las ganas, desde la ilusión y estando en plena forma se puede alcanzar el poder. No se hereda, se conquista y se hace con ganas”, ha expresado, subrayando que el poder político debe lograrse mediante el respaldo ciudadano y no darse por garantizado.
Además, ha intensificado sus críticas contra la izquierda, a la que acusa de haberse alejado de sus postulados tradicionales. Ha señalado que en ese espacio político surge cada vez “un nuevo multipropietario y rentista” y ha ironizado con que lo próximo que se descubra sea “algún socialista con pisos en Tel Aviv”, aludiendo a los casos de patrimonio inmobiliario que han salpicado a cargos socialistas. A su juicio, la cuestión de la vivienda al PSOE “le importa una Mínguez”, en referencia a la portavoz Montse Mínguez, que dimitió tras la polémica por los pisos de su pareja, y ha remarcado que el PSOE gobierna “por intereses y no principios”.