El ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, de Sumar, ha cargado contra el alcalde de Lleida, el socialista Félix Larrosa, por impulsar una nueva iniciativa para vetar el uso del velo integral en edificios municipales, subrayando que las fuerzas progresistas no deben ceder “ni un milímetro” ante las posiciones “racistas” de los sectores reaccionarios.
Por su parte, la ministra de Sanidad y líder de Más Madrid, Mónica García, ha reclamado a todos los responsables políticos que sitúen la discusión pública en aquello que “realmente importa a la ciudadanía”.
En declaraciones a los medios en los pasillos del Congreso, Bustinduy ha denunciado que la prohibición del burka es un debate que la extrema derecha está utilizando para intentar “instrumentalizar la agenda política en favor de su discurso xenófobo y racista”.
“Lo hemos visto en Extremadura y desde luego el gobierno de España se va a mantener firme en la defensa de los derechos y de la igualdad de derechos para todas las personas”, ha añadido el ministro de Sumar, que ha remarcado que la derecha recurre a este tipo de medidas para “encubrir que vota en contra” de iniciativas dirigidas a la mayoría social, como su rechazo al decreto de prórroga de alquileres.
Preguntado por el hecho de que esta propuesta para impedir el uso del burka proceda de un alcalde del PSC, Bustinduy ha reiterado que su postura es “bien clara” y pasa por que “no hay que ceder un milímetro a la ola reaccionaria y a sus posiciones racistas, que lo que buscan es enmascarar que a la hora de la verdad siempre votan en contra del interés de las clases trabajadoras”.
Intentar ganar a Aliança “copiando sus medidas” es un “error”
Mientras, la titular de Sanidad ha insistido en que el foco del debate público en España no está en el burka, sino en cómo reforzar los derechos de las mujeres y de las personas migrantes, que PP y Vox pretenden recortar mediante su pacto de gobierno en Extremadura. “Yo sinceramente sí que pediría a todos los dirigentes políticos que centraran el debate en lo que realmente le importa”, ha reclamado García.
El diputado de Compromís y portavoz adjunto de Sumar en el Congreso, Alberto Ibáñez, ha señalado que es un “error” que el PSOE en Cataluña repita lo que ya ha hecho Junts, al tratar de “ganar el debate con Aliança Catalana copiando sus medidas”.
En relación con el acuerdo en Extremadura y el énfasis del PP en el término “arraigo” frente a la “prioridad nacional” en el acceso a servicios que defiende Vox, el ministro de Derechos Sociales ha reprochado que el PP puede hacer las “piruetas que quiera”, pero lo firmado en ese pacto de coalición es nítido y responde a un “principio discriminatorio, que además es ilegal”.
“El arraigo qué quiere decir, ¿que si un extremeño que está viviendo en otra comunidad vuelve allí no va a tener acceso a los servicios? Lo más grave es que le están dando a la ultraderecha la capacidad de decidir quién es merecedor de derechos y quién no. ¿Quién vendrá después? ¿Las mujeres? ¿Las personas con discapacidad?”, ha advertido Bustinduy, que además ha afeado que en Vox son “muy gallardos” con la prioridad nacional hasta que aparecen “fondos buitre”.
Y Feijóo, entregado al “fascismo”
Al mismo tiempo, la ministra de Sanidad ha contrapuesto que este pulso entre PP y Vox solo evidencia cuál de las dos formaciones es “más racista y más xenófobo”, dado que, en el fondo, se trata de retirar derechos a personas que residen en los municipios.
Es más, ha subrayado que el PP conoce perfectamente “quién es Vox” y que ya ha quedado demostrado que el PP es el “mejor aliado” de Santiago Abascal “para llevar a cabo todas estas políticas racistas”.
Por último, Alberto Ibáñez ha acusado al presidente valenciano, Juanfran Pérez Llorca, de sumarse a esta “oleada racista” y ha afirmado que Feijóo se encuentra en una situación de “entrega absoluta” al “fascismo”.