Centenares de personas de origen magrebí han alcanzado este viernes la costa de Ceuta procedentes de Marruecos, muchas de ellas a nado y otras bordeando el espigón fronterizo, mientras una multitud permanece concentrada al otro lado de la valla a la espera de poder acceder a la ciudad autónoma por las mismas vías. En los últimos siete días, la cifra de migrantes que han logrado entrar por este punto supera ya las 2.000 personas.
La Guardia Civil mantiene un amplio dispositivo en la frontera sur con el objetivo de frenar el incremento de accesos irregulares. Desde la Delegación del Gobierno se insiste en que la Gendarmería marroquí está prestando apoyo en el terreno. No obstante, fuentes de la benemérita en la ciudad sostienen que esa colaboración es más bien limitada y no consigue aliviar la fuerte presión migratoria que se registra en la zona.
Ante la evolución de los acontecimientos, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha comunicado que este viernes viajará a Ceuta para seguir la situación sobre el terreno junto al presidente de la Ciudad, Juan Vivas, y el delegado del Gobierno, Miguel Ángel Pérez Triano.