El Congreso de los Diputados ha rendido tributo a la figura y legado del violonchelista catalán Pau Casals con motivo del 150 aniversario de su nacimiento, en el marco de la conmemoración del Día de la Paz.
“Con su música y con sus silencios defendió la paz, protestó contra los populismos antidemocráticos y defendió la dignidad de las personas”, ha recordado el periodista Iñaki Gabilondo, encargado de conducir el acto junto a la artista Ana Belén. “La música dignifica y estimula”, ha añadido.
A lo largo del homenaje, ambos han recorrido las principales etapas de la vida del músico y han evocado algunos de los elogios que recibió de figuras como el Premio Nobel de Literatura Thomas Mann o el Premio Nobel de Física, Albert Einstein.
“Mann, Premio Nobel de Literatura, dijo 'Pau Casals se ha convertido en símbolo del artista que se mantiene incorruptible, símbolo de la incomovible unión del arte y la moral. La frágil humanidad siempre ha necesitado a hombres que salvaran su honor. Este artista es uno de ellos, un reivindicador del género humano'”, ha recordado Ana Belén.
La ceremonia se ha abierto con la intervención de la presidenta del Congreso de los Diputados, Francina Armengol, que ha apelado a la “responsabilidad” colectiva para levantar una paz duradera basada en la justicia social y en la eliminación de las desigualdades. “No, la paz no es solamente la ausencia de guerra”, ha indicado.
Armengol ha destacado que Casals es “uno de los músicos más universales” y ha puesto en valor su “compromiso profundo con la paz, la libertad, la democracia y los derechos humanos”, además de definirlo como “un catalán orgulloso de serlo”.
La presidenta ha incidido en la capacidad del compositor para comprender que “la cultura y la identidad no pueden permanecer indiferentes ante el sufrimiento y la injusticia”. En esta línea, ha reivindicado la creación artística como herramienta de encuentro y concordia entre pueblos distintos.
Durante la primera conmemoración en la Cámara Baja del Día Internacional de la Paz, Armengol ha reiterado que “la paz no es solamente la ausencia de guerra”, sino también “la posibilidad de vivir en dignidad, de forma igualitaria, con un reparto justo de oportunidades y bienes”.
“En sus manos, 'El Cant dels Ocells' se transformó en un mensaje que atravesó fronteras, convirtiendo una canción popular catalana en un símbolo universal de paz”, ha añadido, antes de remarcar que “las lenguas, las culturas y las tradiciones” forman parte de la memoria colectiva y de “esa diversidad” que toda sociedad democrática “debe proteger y celebrar”.
“Una institución como esta, en cuya esencia se guarda el diálogo, el acuerdo, la palabra, el entendimiento entre distintos... debe recoger el testigo del día de hoy, en estos acuciantes tiempos”, ha enfatizado.
En su discurso, la presidenta de las Cortes ha repasado algunos de los principales focos de inestabilidad y desigualdad en el mundo y, citando datos de la Escuela de Cultura de Paz, ha subrayado que en 2025 se alcanzó “la cifra más alta de conflictos armados de la última década”, con 40 guerras y 113 escenarios de tensión sociopolítica.
Al acto han acudido los ministros de Cultura, Ernest Urtasun; de Agricultura, Luis Planas; y de Inclusión y Seguridad Social, Elma Saiz, además del presidente de la Generalitat de Catalunya, el socialista Salvador Illa.
Han asistido también diputados de prácticamente todos los grupos parlamentarios, salvo Junts, que considera que la organización de la ceremonia incurre en la “tentación de españolización” de la figura de Casals.
En representación de la Fundación Pau Casals han estado presentes, entre otros, su director, Jordi Pardo, y el vicepresidente del patronato, Narcís Serra, exvicepresidente del Gobierno con Felipe González. Igualmente han participado el director del Instituto Cervantes, Luis García Montero, el secretario general de UGT, Pepe Álvarez, y varios embajadores acreditados en España.
En su intervención, Pardo ha recalcado que el músico defendió la paz utilizando la música como lenguaje común a toda la humanidad.
“Desde su catalanidad defendió la paz, la democracia, la dignidad de las personas, considerando la música como un lenguaje universal que supera fronteras y diferencias. Casals fue un artista que siempre mantuvo un gran vínculo afectivo con El Vendrell, la población donde nació, su geografía emocional conectó siempre lo local con lo global”, ha asegurado.
El violonchelo de Casals vuelve a sonar en el hemiciclo
El apartado musical del homenaje ha tenido como protagonista al joven violonchelista italiano Ettore Pagano, que ha interpretado el violonchelo que Casals utilizó durante 65 años. Acompañado al piano por Yoko Suzuki, Pagano ha ofrecido el preludio, la zarabanda y la giga de la célebre Suite para violonchelo n.º 1 en sol mayor, BWV 1007, compuesta por Johann Sebastian Bach hacia 1720.
“Casals decía que era su amigo más amado”, ha apostillado Ana Belén en referencia al instrumento. Previamente, Armengol había celebrado que el violonchelo haya vuelto a escucharse “en la sede de la democracia”.