El BNG ha dado a conocer este sábado un decálogo de compromisos de cara a las elecciones generales del 29 de noviembre, en el que plantea reforzar el autogobierno gallego, impulsar una “reindustrialización racional” apoyada en una fiscalidad “más justa”, mejorar las infraestructuras y asegurar una “vida digna” mediante mejores salarios y el acceso garantizado a la vivienda.
“Es mucho más que un programa. Este es el impulso de una agenda gallega en Madrid”, ha señalado la portavoz nacional del BNG, Ana Pontón, durante el acto de presentación de este documento, desde el que ha instado a “incrementar el peso político” en Madrid con un “apoyo masivo al BNG”. A su entender, en el Estado las demandas se atienden “en función de la capacidad de influir y de determinar la política estatal”.
En el acto han participado también los cuatro cabezas de lista al Congreso, Néstor Rego (A Coruña), Carme da Silva (Pontevedra), Olalla Rodil (Lugo) y Noa Presas (Ourense). Cada uno de ellos ha desgranado las propuestas de los distintos ejes en que se ordena el programa, que abarcan vivienda, infraestructuras, economía e igualdad, entre otros ámbitos.
Pontón ha detallado que esta “agenda gallega” pasa, en primer término, por ganar “más fuerza” en el Estado para ofrecer “soluciones” a los problemas que, a su juicio, afronta la ciudadanía gallega: “Que haya más inversiones, mejores infraestructuras, que se defiendan nuestros sectores productivos o que se respete nuestro territorio porque no queremos ser una zona de sacrificio”.
Otro de los propósitos, según la dirigente nacionalista, es que los recursos de Galicia se orienten al desarrollo económico propio y que, a la vez, la economía se subordine al bienestar social. “Y no al revés”, ha enfatizado. En este terreno, el BNG defiende una “economía a favor de la mayoría” con el fin de “ponerle fin” a los “privilegios” de las eléctricas.
Néstor Rego, responsable de exponer el bloque económico, ha apostado por una “reindustrialización racional” y una “fiscalidad más justa”, en la que “pague más quien más tiene”. También ha reclamado una transición “hecha con justicia social” y una “alternativa racional” de producción energética, que incluya una tarifa eléctrica gallega y la transferencia a Galicia de las competencias en materia de energía.
En el ámbito ferroviario, el BNG reclama poner en marcha de forma efectiva y “sin más demoras” un servicio de trenes de proximidad en las principales áreas urbanas de Galicia, convertir la AP-9 en una autopista “gallega, pública y libre de peajes” y llevar a cabo una auditoría independiente de la red ferroviaria que permita comprobar su seguridad.
“Vida digna”: vivienda, salarios y servicios públicos
La organización nacionalista reivindica igualmente una “vida digna”, que Pontón concreta en contar con un salario adecuado, una vivienda y servicios públicos “de calidad”. “Esta es también la alternativa que defiende el BNG: una vida digna que tiene que ser algo normal y no un privilegio”, ha subrayado.
En cuanto al acceso a la vivienda, el BNG propone fijar por ley límites a los precios del alquiler, garantizar la renovación automática de los contratos, vetar los desahucios de personas en situación de vulnerabilidad y destinar el 3 % de los presupuestos a la creación de un parque público de alquiler permanente.
En materia laboral, la formación reclama elevar el salario mínimo interprofesional y las pensiones mínimas hasta el 60 % del salario medio, recuperar la edad ordinaria de jubilación en los 65 años y avanzar hacia una jornada laboral de 35 horas semanales sin reducción salarial.
Además, la líder del BNG ha hecho una defensa “muy clara” de la paz, de la democracia y de los derechos, el último de los ejes de su decálogo: “No llega con decir 'no' a la guerra. La coherencia dice que, si decimos que 'no' a la guerra, hay que frenar el desorbitado gasto militar”.
“Dique de contención contra la epidemia ultra”
Noa Presas, encargada de presentar las propuestas en materia de igualdad, ha reafirmado el compromiso del BNG de ser el “dique de contención contra la epidemia ultra” y una voz “firme” en defensa de los derechos y libertades. Entre otras medidas, ha planteado poner fin a la “privatización” de los recursos destinados a la atención de las víctimas de violencia de género, blindando por ley que estos servicios no puedan quedar “en manos privadas”.
La cabeza de lista por Ourense se ha referido a ella misma y a Olalla Rodil como ejemplo de una generación que alcanzó la edad “adulta” mientras se le repetía que vivía “por encima de sus posibilidades”. “Tenemos muy claro que no nos vale ni volver atrás con la derecha más ultra ni tampoco nos vale conformarnos con lo de siempre”, ha concluido.