El Batallón de Policía Militar I, integrado en el Regimiento de Apoyo al Cuartel General Terrestre de Alta Disponibilidad (CGTAD), ha dado por finalizado en València el ejercicio 'Cerbero26'. Esta actividad se ha diseñado para “actualizar y poner en práctica las tácticas, técnicas y procedimientos de los equipos cinológicos de las unidades participantes, conforme a la doctrina nacional y OTAN, para mejorar su capacidad operativa, favorecer la interoperabilidad y elevar su nivel de adiestramiento”.
En la edición de este año han intervenido en torno a 60 efectivos entre militares y agentes de policía, junto a 48 perros de trabajo. Han acudido equipos de unidades de Policía Militar del Ejército de Tierra, la Armada, el Ejército del Aire y del Espacio, la Guardia Real, el Centro Militar Canino de la Defensa (Cemilcandef), el Ejército de Portugal, así como miembros de la Guardia Civil, la Policía Nacional y de las Policías Locales de Alboraya, Cullera, Ribarroja, Burjassot y València.
También se han incorporado al ejercicio estudiantes de varias universidades valencianas, entre ellas el CEU y la Universidad Europea. Las maniobras se han desarrollado del 18 al 23 de octubre en distintos escenarios de la provincia, como las bases militares de Bétera y Marines, la Residencia Militar Rey Juan Carlos I en Quart de Poblet, la playa de Alboraya, el depósito de vehículos de Poble Nou y el pabellón Roig Arena.
El ejercicio 'Cerbero26' ha aunado el intercambio de experiencias mediante ponencias y sesiones teórico-prácticas con entrenamientos de tipo aplicado, dotados de un alto grado de realismo táctico, con el fin de someter a los equipos cinológicos a contextos operativos especialmente exigentes.
Las prácticas han reproducido escenarios tanto en territorio nacional como en zona de operaciones, ajustados a las diferentes especialidades cinológicas presentes y al abanico de capacidades del Ejército de Tierra. Para ello se han articulado cuatro grandes grupos operativos: detección de explosivos (registros en edificios, vehículos, etc.); detección de sustancias (requisas en interiores y exteriores); intervención (respuesta ante tirador activo, control de masas, actuaciones en subsuelo) y contra artefactos explosivos improvisados (C-IED, con énfasis en la prevención y el trabajo en áreas colapsadas o de baja visibilidad).