La portavoz del Gobierno Vasco, Maria Ubarretxena, ha indicado que el Ejecutivo permanece “atentos” a la convocatoria difundida en redes sociales por Blocus, un movimiento que ya ha protagonizado episodios violentos en Francia y en Barcelona. El seguimiento se intensifica de cara al sábado en Bilbao, ante el riesgo de nuevos altercados tras los graves disturbios registrados el pasado lunes en la capital vizcaína, donde grupos radicales causaron importantes desórdenes con “la excusa” de un acto del agitador Vito Quiles que finalmente no llegó a celebrarse.
En declaraciones a Radio Euskadi, recogidas por Europa Press, Ubarretxena ha destacado que el Gobierno vasco “trabaja con muchísima seriedad, con muchísima responsabilidad” tras los incidentes del lunes, que dejaron cuantiosos daños en Bilbao. Además, ha respaldado el mensaje lanzado por el Lehendakari, Imanol Pradales, a la sociedad ante “la falta” de respeto a la autoridad, recordando que “hay que proteger también a la Policía vasca”, encargada de garantizar la seguridad de la ciudadanía en Euskadi.
Según ha remarcado, los sucesos del lunes evidencian que “cualquier excusa es válida para provocar y para el uso de la violencia”. En este sentido, ha reiterado que “tenemos que decir alto y claro que ningún objetivo, ninguna excusa es válida para justificar, para legitimar el uso de la violencia”, subrayando que no puede “aceptar de ninguna manera bajo ningún pretexto” comportamientos de este tipo.
La portavoz ha insistido en que, como sociedad, es necesario interpelarse “desde las familias, desde las escuelas, desde el propio Gobierno y desde la propia sociedad”, porque “no se puede legitimar” la violencia. A su entender, “no hay ninguna excusa, ningún objetivo, ni hay ningún fin que lo justifique”, y ha recordado que en Bilbao se utilizaron como pretexto la presencia de “un provocador profesional que ni siquiera llegó a aparecer”, pese a lo cual se desataron disturbios y una violencia “totalmente fuera de lugar”.
Ubarretxena ha calificado la situación de “un hecho preocupante” y ha reiterado que existe una preocupante falta de respeto a la autoridad. Ha recordado que en Euskadi “sabemos lo que es sufrir la violencia en nuestras carnes en distintas vertientes, no solo violencia física, sino también coacción social, una cierta presión social y una cierta ley del silencio y 'omertá'”, algo que, según ha dicho, forma parte de “nuestra historia, en nuestro ADN”.
Por ello, ha recalcado que la sociedad vasca ha aprendido “mucho” de su pasado y que “esto no se puede volver a repetir”. Ha señalado que, en numerosas ocasiones, se ha cuestionado el papel de la Ertzaintza, pero ha defendido que “nuestra policía vasca es la nuestra, es la Ertzaintza, es la Policía que nos protege, y yo creo que tenemos que legitimar también su papel”. Ha añadido que “es una Policía democrática” cuya función es garantizar la seguridad de los vascos y el “derecho de la ciudadanía a poderse mover y a poder vivir libremente”.