El Ministerio de Exteriores ha informado de que “la práctica totalidad” de las personas migrantes que cruzaron a Ceuta el pasado 30 de julio “ya ha sido retornada a Marruecos” y subraya que la reciente sentencia del Tribunal Supremo se limita a concretar el procedimiento para quienes acceden por mar, pero “nada más”: “No modifica la Ley de Extranjería. No declara ilegal el rechazo en frontera. No abre ninguna vía de entrada. No impide el retorno”.
En una nota difundida este lunes, el departamento que encabeza José Manuel Albares recalca que entrar “irregularmente” en España por Ceuta o Melilla “no da derecho” a “permanecer” ni “viajar” por el territorio nacional, ni tampoco a “circular” por el resto de Europa, y advierte de que sí implica “un riesgo grave para la vida”, remarcando que “ninguna sentencia” ha alterado esta situación.
El Ministerio también destaca que la barrera de “contención marítima” de 500 metros instalada en el espigón del Tarajal resulta “compatible con la sentencia y con los retornos”, por lo que continuará en funcionamiento dentro del actual dispositivo de control fronterizo.
Asimismo, se detalla el “régimen de control único” vigente en Ceuta y Melilla, basado en un “doble filtro”: primero, los controles en la frontera con Marruecos y, después, un control Schengen “a la salida de la Península, por mar y por aire”. Según recalca Exteriores, “nadie embarca sin identificarse ante la Policía Nacional”.
Por último, el comunicado precisa que el proceso de regularización aprobado este año por el Gobierno “no guarda relación alguna” con la actual crisis migratoria, ya que “solo se aplica a quienes ya vivían en España antes del 1 de enero de 2026”. De este modo, las personas que cruzaron la frontera la semana pasada quedan fuera de este procedimiento: “La única vía es la legal”.