El presidente de Melilla, Juan José Imbroda, ve la instalación de una nueva barrera en el dique sur de la ciudad autónoma como un refuerzo que puede ayudar a endurecer el control en la frontera con Marruecos. No obstante, ha reclamado una modificación normativa para que los protocolos de actuación en el perímetro fronterizo queden claramente fijados en episodios de presión migratoria como el vivido el 30 de julio en Ceuta.
En una entrevista en “Antena 3”, recogida por Europa Press, Imbroda ha reiterado la conveniencia de reformar la ley con el fin de corregir los “efectos nocivos”, según ha señalado, derivados de la sentencia del Tribunal Supremo que impide las “devoluciones en caliente” y ha puesto en cuestión el actual protocolo de actuación de la Guardia Civil.
“Protocolo de actuación no había ninguno, en esas ocho horas en las que empezaron a entrar miles de personas se vieron imágenes de agentes sin poder hacer nada”, ha rememorado el presidente de la ciudad autónoma.
Del mismo modo, ha señalado que las barreras marítimas y las boyas neumáticas ya desplegadas en el dique sur pueden ayudar a reforzar el control en el espacio fronterizo de Melilla, aunque ha defendido que se trata de una respuesta destinada a “paliar” el “efecto” derivado del fallo del Supremo.
El dirigente melillense ha subrayado que la entrada masiva de migrantes en Ceuta debe convertirse en un “punto de inflexión” en la política de fronteras y en la gestión migratoria, al tratarse de una “hecatombe” que no debería repetirse.
Además, ha recordado que el PP promovió una Proposición de Ley para modificar la política de rechazos y ha criticado que el Gobierno español no haya tomado en consideración la iniciativa de su formación. En esta línea, también ha cuestionado que el Ejecutivo no tuviera constancia previa de la posible “avalancha” de migrantes; si la hubiese tenido y no hubiera actuado, ha advertido, sería “alta traición”.
Aunque Imbroda ha apuntado que Marruecos ha fracasado con su población joven, responsabiliza al Ejecutivo español de que no sea la primera ocasión en la que se produce un “asalto” a la frontera de Ceuta y “les han pillado en mantillas” otra vez, lo que, ha afirmado, evidencia “incompetencia e inutilidad”.