El cabeza de lista de ERC a las elecciones generales, Gabriel Rufián, ha censurado las escenas de violencia registradas este sábado en el centro de Barcelona y ha señalado directamente a los sectores de extrema derecha: “Hay que saber exactamente qué ha pasado y, si beneficia a la extrema derecha, es bastante probable que esté la extrema derecha detrás”, ha afirmado.
Estas declaraciones las ha realizado ante los medios tras la presentación de su libro “Cómo ganar a los fachas” (Now Boooks) en la Universitat Pompeu Fabra (UPF) de Barcelona este domingo, en un acto moderado por la periodista Àngels Barceló.
Rufián ha subrayado que ninguna causa política justifica el uso de la violencia y ha advertido de que existen estados que, según él, se dedican a generar inestabilidad: “Huele a operación de Estado desde aquí”, ha dicho.
Asimismo, ha apuntado que “Creo que hay gente como, pues ya se ha visto, fuera que quiere cargarse cualquier posibilidad de gobiernos progresistas, en este caso en el Estado o en Cataluña”, y ha recalcado que el orden y la seguridad son valores que también debe defender la izquierda. En este sentido, ha tildado de “malditos” a quienes, a su juicio, se aprovechan del descontento de la juventud.
Durante la presentación de su libro, al ser preguntado por los saqueos en comercios durante los disturbios, ha insistido en que quienes protagonizan estos robos son “ladrones” y no activistas.
SER PRESIDENTE DE LA GENERALITAT
En el mismo acto, el candidato republicano ha abordado sus planes de futuro y ha manifestado su voluntad de llegar a la presidencia de la Generalitat una vez lo haya hecho el presidente de ERC, Oriol Junqueras: “Yo quiero que Junqueras sea presidente de mi país”, ha recalcado.
También ha expresado su deseo de que la candidata de ERC a la alcaldía de Barcelona, Elisenda Alamany, llegue a ser alcaldesa y ha reiterado, como ya hizo este sábado en el primer acto conjunto de precampaña con la candidata de Podemos, Irene Montero, que “no hay una manera correcta de ser catalanes”.
Mirando a las elecciones generales del 29 de noviembre, ha advertido de que confiar en que un eventual Gobierno del PP y Vox no tendría impacto en Cataluña supone una “negligencia”.
UNIDAD DE LA IZQUIERDA
Interrogado sobre la unidad de las fuerzas de izquierda, ha recalcado que su objetivo es que a todos los partidos de este ámbito les vaya bien: “Esto iba de someter al PSOE”, ha señalado.
Ha añadido que al PSOE “ya les va bien” ganar en número de votos, pero que la clave será con qué formaciones podrán sumar tras las elecciones.
Ha insistido en que nunca pretendió erigirse en líder de la izquierda española y que la finalidad no era “cambiarle el nombre a un partido que ya existía”, sino impulsar fórmulas de cooperación entre las distintas izquierdas.
Además, ha rechazado que el acuerdo entre ERC y Podemos bloquease un entendimiento con el resto de fuerzas progresistas: “¿Y Más Madrid y Sumar, por qué no?”, ha remarcado, defendiendo que cada partido mantenga sus propias siglas.