Sánchez confirma incursiones de buques marroquíes en aguas de Ceuta y reivindica la recuperación de la normalidad

Sánchez confirma la entrada de buques marroquíes en aguas de Ceuta en julio y subraya la vuelta gradual a la normalidad con la próxima visita de los Reyes.

6 minutos

El Rey Felipe VI, la Reina Letizia, la princesa Leonor y el presidente del Gobierno y secretario general del PSOE, Pedro Sánchez durante la recepción con motivo del día de la Fiesta Nacional Raúl Terrel - Europa Press

El Rey Felipe VI, la Reina Letizia, la princesa Leonor y el presidente del Gobierno y secretario general del PSOE, Pedro Sánchez durante la recepción con motivo del día de la Fiesta Nacional Raúl Terrel - Europa Press

Añadir DEMÓCRATA en Google

Pregunta a FREN

Publicado

Última actualización

6 minutos

Más leídas

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha reconocido este lunes, 12 de octubre, que varios buques de guerra de Marruecos entraron sin autorización en aguas territoriales españolas próximas a Ceuta durante la crisis migratoria registrada los días 30 y 31 de julio. El jefe del Ejecutivo ha confirmado la presencia de una fragata y varias patrulleras de la Marina Real marroquí en una zona bajo soberanía española, aunque ha tratado de restar trascendencia al episodio al calificarlo como un "hecho puntual" entre dos países vecinos.

Las declaraciones se han producido durante una conversación informal con periodistas en la recepción ofrecida por los reyes Felipe VI y Letizia en el Palacio Real, con motivo de la celebración del Día de la Fiesta Nacional. Sánchez ha reconocido que aquellos fueron "días muy intensos", marcados por la llegada masiva de más de 70.000 migrantes procedentes de Marruecos y por los movimientos de embarcaciones militares marroquíes en las inmediaciones de la ciudad autónoma.

El presidente ha dado por buena la información publicada este lunes por El País, según la cual al menos una fragata y varias patrulleras marroquíes penetraron en aguas españolas sin solicitar autorización previa, una situación que obligó a la Armada española a movilizar efectivos navales para garantizar el control de la zona. Pese a ello, Sánchez ha evitado establecer una relación directa entre las incursiones marítimas y la entrada masiva de migrantes, aunque ambos acontecimientos coincidieron en el tiempo.

La Armada española movilizó buques para frenar las incursiones marroquíes

La presencia de embarcaciones militares de Marruecos en aguas de Ceuta se produjo durante uno de los episodios de mayor tensión fronteriza de los últimos años. Los días 30 y 31 de julio, unas 72.000 personas accedieron a la ciudad autónoma desde territorio marroquí, según el balance posteriormente ratificado por el Gobierno, desbordando temporalmente los dispositivos de vigilancia, recepción y atención humanitaria.

En paralelo, buques de la Marina Real de Marruecos realizaron incursiones en aguas bajo soberanía española sin comunicación previa a las autoridades militares de España. Según las informaciones conocidas, estos movimientos no se limitaron a un tránsito aislado, sino que se repitieron durante los primeros días de agosto y llegaron a generar momentos de tensión entre las embarcaciones de ambos países.

La situación llevó a España a desplegar el Buque de Acción Marítima Rayo, al que posteriormente se sumaron las fragatas Santa María y Navarra, dentro de las actuaciones destinadas a reforzar la presencia naval en la zona. Las maniobras registradas estuvieron cerca de provocar incidentes entre los buques, aunque finalmente no se produjo un enfrentamiento militar.

La intervención de la Armada española y las gestiones desarrolladas por el Ministerio de Defensa permitieron poner fin a las incursiones. No obstante, las autoridades españolas no han ofrecido una explicación definitiva sobre los motivos que llevaron a las embarcaciones marroquíes a entrar en esas aguas ni sobre una posible relación con la crisis migratoria.

Sánchez defiende la interlocución militar con Marruecos: "Fueron días intensos"

Pese a reconocer los hechos, Pedro Sánchez ha defendido que la situación se resolvió gracias a la comunicación entre las Fuerzas Armadas de ambos países. El presidente ha destacado que existió una interlocución de alto nivel y que la colaboración militar permitió reconducir el incidente sin que se produjera una escalada de consecuencias mayores.

"Tenemos que ser conscientes de que, entre dos países vecinos, esos hechos puntuales existen", ha afirmado el jefe del Ejecutivo, que ha insistido en que las relaciones entre las Armadas española y marroquí mantienen canales de comunicación fluidos.

Sánchez ha subrayado que "fueron días intensos", pero ha puesto en valor la coordinación posterior y el hecho de que no se hayan repetido episodios similares. Con este mensaje, el presidente ha tratado de situar lo ocurrido dentro de las dificultades que pueden surgir entre países que comparten frontera, evitando presentar las incursiones como una crisis diplomática abierta.

Sin embargo, la consideración de las incursiones como un episodio puntual contrasta con las informaciones que describen movimientos repetidos de buques militares marroquíes durante varios días. La diferencia entre ambas interpretaciones reside principalmente en la gravedad atribuida a lo sucedido, mientras todavía se desconocen las razones de las maniobras realizadas por Marruecos.

La visita de Felipe VI y Letizia a Ceuta y Melilla, símbolo de la vuelta a la normalidad

Las declaraciones de Sánchez llegan apenas unas horas antes de la visita oficial que los reyes Felipe VI y Letizia realizarán a Ceuta y Melilla los días 13 y 14 de octubre, respectivamente. El presidente del Gobierno ha vinculado este desplazamiento con la recuperación progresiva de la normalidad después de la crisis migratoria y los incidentes registrados durante el verano.

Se trata de la primera visita de Felipe VI y Letizia a ambas ciudades autónomas desde su llegada al trono en 2014 y de la primera presencia de unos monarcas españoles desde el viaje realizado por Juan Carlos I y Sofía en noviembre de 2007. Aquella visita provocó una importante crisis diplomática con Marruecos, que decidió llamar a consultas a su embajador en Madrid como muestra de protesta.

Preguntado por la posibilidad de que Rabat vuelva a reaccionar de manera similar, Sánchez ha defendido que los Reyes se limitan a visitar "ciudades españolas", restando importancia a una eventual respuesta del Gobierno marroquí. El Ejecutivo insiste en que el viaje forma parte de la agenda institucional de la Corona y supone un gesto de apoyo a los ciudadanos de Ceuta y Melilla.

La visita ha sido consensuada entre la Casa Real y el Gobierno y contempla encuentros con las autoridades locales y representantes de la sociedad civil. En Ceuta, los monarcas participarán también en un homenaje a las personas fallecidas en el mar durante la crisis migratoria de finales de julio, además de mantener reuniones institucionales y visitar distintos espacios de la ciudad.

Para Sánchez, la presencia de Felipe VI y Letizia representa una señal de confianza y de recuperación de la normalidad, después de unas semanas especialmente difíciles para las dos ciudades autónomas y sus relaciones con Marruecos.

Marruecos, un socio estratégico pese a las tensiones fronterizas

El presidente del Gobierno también ha aprovechado sus declaraciones para reivindicar la importancia estratégica de las relaciones entre España y Marruecos, que considera fundamentales tanto para ambos países como para el conjunto de la Unión Europea.

Sánchez ha recordado que el vínculo bilateral va más allá de la cooperación fronteriza y abarca intereses económicos, comerciales, culturales y sociales, especialmente por la proximidad geográfica y la numerosa comunidad marroquí residente en España. El mandatario ha defendido que mantener una relación estable con Rabat resulta esencial para gestionar desafíos compartidos y garantizar la cooperación institucional.

Entre los ámbitos prioritarios ha mencionado la lucha contra el terrorismo, el tráfico de seres humanos y las redes de inmigración irregular, cuestiones en las que los cuerpos policiales y los servicios de seguridad de ambos países mantienen mecanismos de coordinación.

El jefe del Ejecutivo considera que la cooperación con Marruecos también resulta imprescindible para la Unión Europea, dado el papel del país norteafricano en el control de los flujos migratorios y su importancia en las relaciones comerciales y diplomáticas con el continente.

En este contexto, Sánchez ha defendido la necesidad de preservar el entendimiento bilateral pese a los incidentes ocurridos durante el verano, una posición que contrasta con las críticas de sectores de la oposición que reclaman mayor firmeza ante las actuaciones de Marruecos en las inmediaciones de Ceuta.

La soberanía de Ceuta y Melilla vuelve al centro del debate

Las incursiones navales conocidas este lunes reabren el debate sobre la seguridad y la soberanía de las aguas que rodean Ceuta, un territorio cuya españolidad es reivindicada por el Gobierno y las instituciones del Estado, pero que Marruecos reclama históricamente junto a Melilla.

El episodio cobra especial relevancia después de una crisis migratoria que puso a prueba la capacidad de respuesta de las autoridades españolas y llevó a reforzar los dispositivos militares y policiales en la zona. Aunque no se ha acreditado una actuación coordinada entre las embarcaciones militares marroquíes y los movimientos migratorios, la coincidencia de ambos acontecimientos ha intensificado el debate sobre las relaciones entre Madrid y Rabat.

La visita de los Reyes introduce ahora un nuevo elemento institucional en este escenario. Felipe VI y Letizia viajarán a Ceuta y Melilla con el objetivo de trasladar el respaldo de la Corona a sus ciudadanos, mientras el Gobierno insiste en que la situación se está estabilizando y que la cooperación con Marruecos continúa siendo una prioridad.

Por el momento, Sánchez ha reconocido la entrada de buques militares marroquíes en aguas españolas, pero ha rechazado elevar el episodio a la categoría de conflicto diplomático, defendiendo que el diálogo entre ambos países ha permitido recuperar la normalidad después de los acontecimientos de julio.