El ministro de Cultura y número 2 de la candidatura de Frente Amplio por Barcelona, Ernest Urtasun, ha criticado a Junts al afirmar que su única obediencia “es a la patronal, sea catalana o sea española”. Lo ha hecho en réplica a las declaraciones de la candidata de Junts al Congreso, Miriam Nogueras, que este sábado defendió que su formación es el único partido de obediencia catalana que concurre a las elecciones generales.
Urtasun ha intervenido este domingo en un acto de los Comuns en Blanes (Girona), acompañado por la candidata al Congreso de Comuns-Frente Amplio por Girona, Júlia Boada. Desde allí, ha defendido que “obedecer al pueblo de Cataluña es dar apoyo a las subidas del salario mínimo”, respaldar la reforma laboral y sacar adelante la moratoria antidesahucios y la prórroga de los contratos de alquiler.
En la misma línea, ha acusado a Junts de posicionarse del lado de los intereses económicos más poderosos: “Entre los intereses de Cataluña y los intereses de los rentistas de este país que especula con la vida de la gente, Junts per Catalunya ha elegido defender los intereses de los rentistas”, ha remarcado.
El ministro ha insistido en que apoyar estas políticas sociales es la verdadera forma de responder a la ciudadanía catalana y no “ser un equidistante ante la posibilidad de que el fascismo” se haga con el Gobierno.
“Remontada” de la izquierda y papel del Frente Amplio
En otro momento de su intervención, Urtasun se ha mostrado seguro de que durante la campaña electoral se producirá una “remontada” de las fuerzas progresistas. Ha subrayado que la irrupción del Frente Amplio ha alterado “el estado de ánimo” del electorado de izquierdas.
Según ha señalado, la derecha “está nerviosa” ante este nuevo escenario, y ha defendido que, si Girona y Cataluña vuelven a situarse como motor del Frente Amplio, PP y Vox regresarán a la oposición.
Llamamiento de Júlia Boada a movilizar el voto
Por su parte, Júlia Boada ha apelado a revalidar el escaño que el espacio de los Comuns y Sumar obtuvo en 2023, con el objetivo de “ensanchar conquistas democráticas”.
Ha reclamado un nuevo impulso en las urnas para frenar a la extrema derecha y consolidar una mayoría progresista en el Ejecutivo central: “Un escaño más que pare al fascismo, que ayude a revalidar el Gobierno progresista y que obligue al PSOE a hacer políticas de izquierda”, ha sentenciado.