Último asalto por la Autoridad de Defensa del Cliente Financiero. El Gobierno quiere intentar sacar adelante el proyecto de ley estrella del Ministerio de Economía a la vuelta del verano.
Según informan a DEMÓCRATA varias fuentes parlamentarias, el ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, ha trasladado en los últimos días a los grupos parlamentarios del Congreso su intención de reanudar la tramitación de esta iniciativa a partir de septiembre.
La decisión supone un giro en la estrategia del Ministerio de no activar iniciativas que no tuvieran asegurados los apoyos suficientes para ser aprobadas. Porque los números para esta iniciativa, como para tantas otras, siguen sin salir.
Ni PP ni Junts quieren
Junts se desmarcó de toda negociación hace ya meses, al romper negociaciones por incumplimientos del Ejecutivo, y da la legislatura por finiquitada. Respecto a los ‘populares’, rechazan dar cualquier tipo de aire. Los apoyos, con cuenta a gotas y en votaciones muy específicas. Menos para una iniciativa que ya intentaron derribar junto a Vox en la votación de totalidad.
¿El escenario será diferente en el próximo período de sesiones? El Ejecutivo siempre contempló un escenario más favorable una vez la amnistía acabara por aplicarse plenamente. Y está previsto que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea se pronuncie el próximo 16 de julio.
La beligerancia de Junts al exigir elecciones cuanto antes no invita a pensar en un cambio de posición. Sin embargo, ello no desanima al Gobierno a lanzarse a presentar unos nuevos Presupuestos Generales del Estado para 2027, proyecto que tiene previsto presentar también en septiembre.
La reactivación de la Autoridad es, además, una reclamación constante de los socios del Ejecutivo, que durante toda la legislatura han pedido a Cuerpo intentar la aprobación del proyecto. Y que, si efectivamente existe un bloqueo por parte de PP, Vox y Junts, se evidencien las posturas contrarias a una reforma que busca facilitar al consumidor la resolución de sus reclamaciones contra bancos, aseguradoras y otros servicios financieros.
Con enmiendas desde diciembre de 2024
Pero es que, hasta ahora, el departamento que dirige Carlos Cuerpo había optado por un perfil bajo y dejar en barbecho las iniciativas legislativas en tramitación. Desde el Grupo Popular, por ejemplo, se preguntaban sorprendidos cómo el Ministerio ni siquiera tanteaba la posibilidad de aprobar proyectos para los que sí podrían dar, como mínimo, una abstención, como el que reforma los criterios para distinguir entre una pyme y una empresa o la reforma financiera de administradores y compradores de créditos.
La propuesta se encuentra a la espera de su debate en ponencia desde hace ya año y medio. Los grupos registraron sus enmiendas parciales en diciembre de 2024, sin que desde entonces el Ejecutivo se haya decidido a entablar negociaciones para sacarla adelante.
Aprobada la pasada legisaltura
Se trata de una de las normas que decayó la pasada legislatura cuando ya había sido aprobada por el Congreso y sólo faltaba su tramitación en el Senado. Había salido adelante con sólo la oposición de Vox, tras la abstención de PP y Junts.
Los 'populares' decidieron abstenerse tras una negociación en la que celebraron la voluntad del Ministerio de Economía, y en particular el entonces secretario de Estado de Economía, Gonzalo García Andrés, por atender las preocupaciones de la oposición.
En reconocimiento de ese espíritu de consenso, el Ministerio de Economía decidió tramitar el texto aprobado por el Congreso, y no el que había llevado en su día a la Cámara, que habría aligerado los plazos y acelerado su aprobación. El esfuerzo, años después, se ha demostrado estéril. PP y Junts, que permitieron entonces su aprobación, bloquean ahora la propuesta.